El comité de empresa de Transports de Barcelona saborea todavía lo que consideran el "gran éxito" de la asamblea general de trabajadores celebrada el pasado martes en las cocheras de Sants, una reunión que contó con el apoyo de una jornada de huelga parcial para garantizar la mayor asistencia posible de la plantilla de los autobuses metropolitanos.
La reunión, que "incluso TMB ha reconocido que contó con un seguimiento del 68% de los trabajadores, por lo que apostamos a que la cifra fue todavía mayor", ha servido para escalar el conflicto laboral que enfrenta a la plantilla con la operadora pública de transporte metropolitano, explica en declaraciones a Metrópoli el delegado de la CGT y miembro del comité Óscar Mellado.
En la asamblea, empleados y representantes laborales han planteado hasta siete nuevas jornadas ya calendarizadas de paros para el próximo mes de octubre. Con ello, buscan presionar a la empresa presidida por la primera teniente de alcalde Laia Bonet para alcanzar un acuerdo que permita mejorar las condiciones laborales de la plantilla, sobre todo, en materia de descanso, jornada laboral a 35 horas y conciliación familiar.
Siete días de paro
En declaraciones a este medio, desgrana que lo que está sobre la mesa son parones parciales los días 8, 14, 15, 20, 22, 27 y 29 de octubre. Cada uno de los parones será de dos horas y habrá uno por turno, concretamente en las franjas horarias de 09:00 a 11:00 horas, de 19:00 a 21:00 horas y de 23:00 a 01:00 horas.
Autobús de TMB de Barcelona
Sin embargo, se dan margen todavía para aplicar cambios en las convocatorias. "Estamos pendientes de otras luchas laborales de compañeros del sector público, como educadores, bomberos o médicos. En función de sus respectivas convocatorias podríamos hacer variaciones en el calendario", buscando la fuerza que hace la unión, detalla.
La puerta sigue abierta
A pesar de todo, asegura que la puerta sigue abierta para los representantes de TMB y que desde el comité hay todavía voluntad de negociar y alcanzar acuerdos, una voluntad que desde la operadora también dijeron compartir al ser interpelados hace escasos días por este digital.
El margen para negociar es escaso, de solo un par de semanas. El límite se encuentra en la noche del 7 de octubre. No obstante, de haber un preacuerdo este se tendría que ratificar en una nueva asamblea.
Si finalmente no se alcanzara consenso entre la parte social y la empresarial, "se seguirá adelante con la huelga y se estudiarán nuevos movimientos y medidas", ha zanjado Mellado.
