Las precipitaciones torrenciales que barrieron Catalunya este lunes continúan pasando factura a la movilidad en la jornada del martes, 6 de octubre.
Ocho carreteras mantienen afectaciones por los estragos del agua, un frente viario que se ha unido a las alteraciones en el servicio ferroviario de Rodalies para conformar una mañana de extrema complejidad en las principales arterias de entrada a la capital catalana.
Túneles inundados y pasos alternativos
Según la información facilitada por el Servei Català de Trànsit (SCT), las secuelas del temporal obligan a mantener el corte total en dos carreteras de la provincia de Barcelona. Se trata de la C-1415a a su paso por Castellar del Vallès y de la C-352, donde la acumulación de agua mantiene inhabilitado el túnel situado entre les Franqueses del Vallès y Canovelles.
Tráfico en Barcelona en una imagen de archivo
El operativo de tráfico también ha tenido que habilitar pasos alternativos o restringir carriles en otras seis vías. En el área metropolitana, la C-31 sufre cortes en Sant Adrià de Besòs, afectando al enlace con la Ronda Litoral, mientras que en el Vallès se registran alteraciones en la C-59 en Bigues i Riells y en la N-150 en Terrassa.
En la demarcación de Girona, las complicaciones se concentran en la C-35 en Vidreres, que mantiene la salida 87 cortada, y en la carretera costera GI-682, con incidencias focalizadas tanto en Blanes como en el tramo que une Tossa de Mar con Sant Feliu de Guíxols.
Efecto embudo en las Rondas
La paralización y los cortes en buena parte de la red de Rodalies han empujado a miles de ciudadanos al vehículo privado, desencadenando un efecto embudo a primera hora de la mañana en los accesos a Barcelona.
Tráfico en la ronda Litoral / AJ BCN
Las conexiones de la B-23, la C-16, la A-2 y la C-28 han registrado una gran densidad de vehículos, aunque las rondas metropolitanas se han llevado la peor parte del colapso.
La Ronda Litoral (B-10) ha soportado un tapón de hasta 9 kilómetros de retenciones en sentido sur, afectando el tramo entre Santa Coloma de Gramenet y Barcelona, a los que se han sumado otros 7 kilómetros de colas en sentido norte, atrapando a los conductores desde L'Hospitalet de Llobregat.
Por su parte, la Ronda de Dalt (B-20) no ha escapado de la congestión generalizada, marcando en los paneles hasta 7 kilómetros de marcha lenta continuada en sentido sur.
