La normalidad regresa de forma paulatina a la estación de Rodalies de Fabra i Puig.
Tras permanecer fuera de servicio durante más de dos semanas, las instalaciones han reabierto sus puertas a primera hora de este jueves, 8 de octubre, una vez concluidos los trabajos para reparar el falso techo del vestíbulo, cuyo desplome forzó el cierre inmediato de la parada y dejó a tres usuarios heridos de carácter leve.
Desde esta mañana, los trenes de las líneas que transitan por el corredor meridiano han vuelto a subir y bajar viajeros en los andenes de Fabra i Puig.
Durante los 16 días en los que la estación ha permanecido clausurada por seguridad, miles de pasajeros se han visto obligados a reorganizar sus desplazamientos cotidianos, haciendo transbordo en la estación de La Sagrera-Meridiana para conectar con la red de metro de Barcelona.
Estación de Fabra i Puig de Barcelona
Tres heridos
El incidente se remonta al pasado 22 de septiembre, cuando un tramo de la cubierta interior del vestíbulo cedió de forma imprevista y cayó sobre el vestíbulo, requiriendo la intervención de los servicios de emergencia e internamiento hospitalario preventivo para los tres afectados.
Según los informes técnicos elaborados por Renfe, el colapso de la estructura respondió a una combinación de factores: las intensas lluvias caídas en la capital catalana en esas fechas provocaron acumulaciones de humedad que debilitaron el yeso y el cañizo de un falso techo con más de un siglo de antigüedad, a lo que se sumaron las continuas vibraciones derivadas de las obras que se ejecutan en el entorno.
Aunque el paso de viajeros y la operativa ferroviaria ya han quedado completamente restablecidos, la compañía de infraestructuras mantiene activos los trabajos en el recinto. Las tareas se centran ahora en rematar la remodelación integral del espacio y consolidar los elementos arquitectónicos del vestíbulo para prevenir nuevos incidentes.
