"Preocupación, tristeza y mucha rabia". Con estas palabras ha reaccionado la Coordinadora d'Associacions i Entitats Veïnals de Nou Barris tras el reciente incendio desatado en la sierra de Collserola.
Las entidades vecinales del distrito denuncian que la combinación de calor extremo y la acumulación de vegetación muerta hacía "previsible" una emergencia como esta, una situación de riesgo sobre la que llevaban cuatro años alertando sin ser escuchados.
Incendio en Collserola visto desde Ciutat Meridiana y Torre Baró
A través de un duro comunicado, el tejido vecinal ha estallado contra la desigualdad en el reparto de recursos para la prevención ambiental en la capital catalana: "No queremos barrios de primera y barrios de segunda. La zona de Collserola colindante a Nou Barris está mucho más desatendida que la de otras zonas de la ciudad".
Desinformación y respuesta autogestionada
La crítica de los vecinos no se limita a la falta de mantenimiento del sotobosque, sino también a la gestión del propio incidente. Acusan a las administraciones de ofrecer información "a cuentagotas" durante la emergencia, dejando a la población sumida en la incertidumbre sobre las medidas de protección que debían adoptar en pleno incendio.
Ante esta situación, aseguran que fue el propio vecindario quien tuvo que autoorganizarse sobre el terreno: "Cuando ha llegado el fuego, hemos sido nosotros quienes hemos desbrozado, remojado, repartido mascarillas y nos hemos cuidado entre nosotras".
Asimismo, cargan contra la promoción de este entorno natural como un "escaparate turístico", una presión de visitantes que, a su juicio, perjudica al parque periurbano sin que luego se traduzca en intervenciones de conservación en el día a día.
Exigencias: prevención todo el año y plan de reforestación
La coordinadora vecinal exige que las medidas vayan "más allá de apagar el fuego" y reclaman compromisos firmes de manera inmediata. Por un lado, un mantenimiento continuado con recursos e intervenciones de prevención forestal y gestión del sotobosque durante todo el año.
Piden, además, una estrategia urgente de recuperación del bosque quemado que evite que la zona calcinada acabe convertida en un matorral seco y abandonado. Y también una implicación activa de las asociaciones de vecinos en el diseño del futuro de Collserola.
"El bosque para quien lo ama y lo habita. ¡Nou Barris no está en venta, Nou Barris se defiende!", concluye contundente el comunicado vecinal.
