Cada vez más se evidencia que una parte no menor de la delincuencia es más agresiva y está mejor armada. La proliferación de armas largas de fuego (escopetas, carabinas o fusiles) entre bandas o individuos malhechores peligrosos y muy violentos ha sido destacada recientemente por los Mossos d´Esquadra. Estas armas acervan el riesgo para los propios agentes y ciudadanos y merecen una respuesta contundente de disuasión y de reacción por parte de los distintos cuerpos de seguridad.
Poca policía es delincuencia segura y ciudadanía indefensa. Agentes sin medios suficientes es una carencia que la sociedad no puede permitirse. Sería conveniente que también las policías municipales pudieran incorporarse a los agentes que están en condiciones de disponer de armas largas o subfusiles en determinados servicios y ante situaciones excepcionales o de alerta. Esta posibilidad requiere promover distintas modificaciones normativas en el Parlament de Catalunya y de distintas autorizaciones y acuerdos en y entre distintas administraciones. Y por supuesto, la obligada formación en su utilización por parte de los policías para su habilitación al efecto.
El Reglamento para la dotación y uso de los Dispositivos Conductores de Energía (DCE) por la Guardia Urbana, más conocidos como el de las pistolas táser, está pendiente de una inminente aprobación definitiva por el pleno del Ayuntamiento de Barcelona. En su fase de alegaciones, ya finalizada, he introducido diversas propuestas. Una de ellas se refiere a que el consistorio sea propositivo en la regulación vigente del uso de estos dispositivos y en el de otras armas.
El consistorio lo ha hecho, por ejemplo, en el debate de la Ordenanza de Civismo.
Así, en esta disposición relativa al civismo se han incluido peticiones de modificaciones de normativas autonómica o estatal. Nada impide hacerlo ahora con el Reglamento de los DCE y reclamar los cambios pertinentes que habiliten a la policía municipal al respecto el uso de subfusiles o armas largas.
En paralelo, cabe recordar que el cambio de armas cortas promovido en la plantilla policial municipal abre también, por las características de las pistolas, su adaptación mediante un kit de conversión, chasis táctico o “esqueleto”.
Con relación a las táser, sería necesario que todos los agentes de las unidades orgánicas, con la debida preparación, puedan utilizarlas en casos extremos. Por ahora, esta posibilidad no se contempla dado que la habilitación de su uso es en exclusiva a los mandos.
En la mayoría de servicios policiales quien acude en primerísima instancia son los agentes de la escala básica y no siempre su respuesta para inmovilizar a un individuo amenazante de terceros o peligroso puede demorarse.
Por otra parte, la veintena de táser previstas para toda la ciudad y servicios me parecen absolutamente insuficientes y debieran incrementarse exponencialmente y distribuidas en todo los distritos y en éstos, entre los distintos vehículos de patrullaje, coche o motos, y las unidades especializadas u otros servicios.
Lamentablemente la cada vez más presente realidad de individuos o bandas peligrosas o mafias fuertemente armados obliga a una respuesta contundente y sin complejos desde nuestros gobernantes. Para el amparo de ciudadanos y agentes, para la seguridad de todos.
