Junts ya tiene alcaldable en Barcelona. Tras una larga lucha contra los elementos --invocados desde Waterloo-- Jordi Martí Galbis ha logrado el apoyo de la militancia para rivalizar con Jaume Collboni en los comicios de 2027.
La resistencia del líder del partido en la capital catalana ha tenido premio, y ha supuesto un revés para Carles Puigdemont. El presidente de los juntaires trató, hasta el último momento, de evitar la candidatura de Martí Galbis. No funcionó.
El expresidente catalán optó, entonces, por buscar un perfil que pudiera hacer sombra al edil barcelonés en unas primarias. Tampoco funcionó.
Josep Rius retiró su candidatura, mientras que Pilar Calvo, Jaume Alonso-Cuevillas y Glòria Freixa solo pudieron contemplar la victoria de Martí Galbis.
El recién nombrado alcaldable demostró su control de la federación barcelonesa del partido y evidenció, al mismo tiempo, un declive de Puigdemont en su propia formación que hace escasos años hubiera sido impensable.
Tras un año convulso, Martí Galbis ya está totalmente centrado en la carrera electoral y en la elaboración de propuestas para abordar las principales preocupaciones de los barceloneses: la inseguridad, la crisis de vivienda y la elevada presión fiscal.
