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Las ciudades globales deben afrontar retos comunes. El más importante es el de la vivienda. La capacidad de atracción es una bendición, pero también supone una mayor presión sobre la población local. Eso es un hecho, y cada ciudad responde como puede y con las herramientas que tiene a su disposición.

Pero eso se debe diferenciar de la organización de determinados eventos que engrandecen una ciudad. La decisión del Tour de France de iniciar el recorrido de este año desde Barcelona, con dos etapas más en el territorio catalán, ha llegado tras una labor importante del Ayuntamiento de Barcelona, con su alcalde Jaume Collboni a la cabeza.

Y, pese a los inevitables contratiempos para muchos vecinos y vecinas de la ciudad, --calles cortadas, transporte público que varía su recorrido-- la iniciativa ha resultado un éxito. Supone autoestima para los barceloneses y una nueva muestra al mundo de que Barcelona está en el podio.

Las ciudades que se han ganado un hueco en la escena internacional necesitan decir al mundo de vez en cuando que siguen ahí, que se transforman a lo largo de los años, pero que mantienen una esencia característica.

Se puede argumentar que Barcelona no precisa de más promoción. Pero sí debe contar con la capacidad de seguir sorprendiendo. Debe generar ilusión y mostrar el músculo de una ciudad muy viva, que cuenta con todos los elementos para tener éxito: puestos de trabajo de calidad, economía de servicios, calidad de vida y un tejido social empático y plural.

Collboni ha relanzado la ciudad a lo largo de su mandato. Barcelona nunca se fue, pero había perdido el tono. Ahora ha dejado claro que está en forma, que brilla de nuevo, con eventos como el Tour de France, muy querido por los aficionados al ciclismo, un deporte arraigado en el territorio.

Las dificultades que tiene la ciudad en diferentes ámbitos, como la vivienda, o la seguridad, no se deben ocultar. Pero las decisiones que son positivas para Barcelona tampoco deben soslayarse. El Tour de France en Barcelona, con los mejores ciclistas del mundo, ha sido un acierto.