Valentín Roma ha presentado este martes, 22 de septiembre, la hoja de ruta que orientará su dirección en el MACBA (Museu d’Art Contemporani de Barcelona) tras incorporarse a la institución el pasado julio.
La presentación ha contado con la participación de Xavier Marcé, concejal de Cultura e Industrias Creativas del Ayuntamiento de Barcelona; Jordi Martí, secretario de Estado de Cultura; Josep Maria Carreté, secretario general del Departament de Cultura de la Generalitat y Ainhoa Grandes, presidenta de la Fundación MACBA. Todos ellos han valorado positivamente el cambio de ciclo institucional y el proyecto del nuevo director.
Los contenidos, en el centro
Roma, visiblemente nervioso a la vez que ilusionado, ha señalado que su objetivo es desplegar un proyecto museístico reconocible, con líneas de trabajo y variables críticas propias. El programa tiene como objetivo salir de los sucesivos nichos institucionales y sus automatismos, definir una voz reconocible y recuperar la capacidad del MACBA para ser, a la vez, incisivo y decisivo.
Para ello, el MACBA aumentará la frecuencia de sus muestras, dialogará con prácticas y disciplinas no siempre concebidas para presentaciones expositivas y establecerá unos contenidos y unas gramáticas separadas de “los slangs curatoriales y de la transformación del museo en una especie de photocall donde la ideología se declina a modo de hashtag”, según palabras de Roma.
Líneas de trabajo
Roma ha argumentado que el museo ha sido “protagonista, pionero y realmente relevante cuando ha abandonado cualquiera de los nichos que han rodeado a las instituciones museográficas”. En este sentido, ha subrayado que su proyecto parte del reconocimiento a la memoria institucional del MACBA durante sus tres décadas de historia.
Por ello se establecen algunas líneas de continuidad y se incorporan nuevos tipos de proyectos que han aflorado en un programa de contenidos estructurado sobre una decena de líneas temáticas.
“No estamos elaborando un proyecto de refundación del museo. Estamos estableciendo líneas de continuidad que recojan lo mejor de lo que se ha hecho en los treinta años de existencia del MACBA y, a la vez, estamos proponiendo toda una serie de campos de atención, unas tipologías de proyectos que quizás no han tenido cabida hasta hoy en el museo”, ha afirmado.
Plan a largo plazo
El nuevo ciclo institucional se desarrollará con un horizonte de tres años. La primera etapa ocupará desde principios de 2027 hasta septiembre de 2028, cuando se enunciarán los diversos ejes de contenidos, así como una presentación de Colección distinta.
A partir de septiembre de 2028, tras la entrada en funcionamiento de la ampliación, que no se considera un punto de llegada sino una bisagra hacia nuevos ciclos del museo, se abrirá una segunda etapa de desarrollo del proyecto que finalizará en diciembre de 2029 y permitirá analizar resultados y detectar ámbitos de mejora.
Valentín Roma junto a las instituciones del Consorcio del MACBA
Una de las palabras clave del nuevo período será “usos”: usos públicos, culturales, críticos, etc. La dirección considera que una institución pública se construye a través de las diferentes formas en que la ciudadanía la utiliza y se relaciona con ella.
Por ello, uno de los objetivos prioritarios será ampliar y diversificar los usos y las audiencias del museo, plantear desde el diálogo y la capacidad propositiva otras formas de relación con los contextos del MACBA, evitando tanto las interpretaciones paternalistas como una visión de lo local entendida como cuota.
El proyecto contempla también el desarrollo de un plan patrimonial propio, que integre la Colección, el archivo y el CED y que permita investigar y mostrar los fondos del MACBA más allá de las lógicas del inventario, a partir del papel relevante que la ampliación del museo tendrá en este planteamiento.
