Publicada

Cuando se habla del surf, debemos tener claro que no es solo cuestión de encontrar olas. Adquiere también importancia hacerlo en un medio seguro, con calidad del agua, playas accesibles y contar con apoyo profesional si lo necesitamos.

Lo bueno que tiene la comunidad cántabra es que hay múltiples spots con olas constantes, pero también otras zonas más tranquilas y protegidas, que son perfectas para los que se están iniciando.

Otro elemento a tener en mente es el clima. Si bien es cierto que el agua está fría la mayor parte del año, cuando se dispone de un buen neopreno la experiencia es bastante confortable. Existen una gran variedad de playas que podemos elegir dependiendo de los niveles.

Primeros pasos: qué necesitas antes de entrar al agua

Algo que hay que hacer antes de lanzarnos a coger olas, es tener claras una serie de nociones básicas. Se debe tener un equipo mínimo, traje de neopreno adecuado a la temperatura del agua, una tabla de iniciación que suele ser más grande y estable, así como accesorios como invento (el cordón que une la tabla al tobillo) y escarpines para la protección de los pies.

Del mismo modo, es fundamental conocer los términos básicos: cómo se denomina cada parte de la tabla, qué es la línea de ola, cómo se interpreta el estado del mar, qué significa “prioridad” cuando hay más surfistas en el agua, etc. Unos detalles que aunque en un primer momento nos parezcan secundarios, marcan las diferencias entre una sesión caótica y una experiencia que pueda ser fluida y segura.

La importancia de aprender con una escuela

Son muchos los principiantes que intentan aprender por su cuenta, visionando vídeos o haciendo caso a los consejos de sus amistades. Pese a que eso en algunos casos puede funcionar, lo habitual es que el progreso sea más lento y que los errores se repitan. Justo aquí es donde contar con una escuela de surf en Cantabria profesional tiene sentido.

Una escuela de calidad no solo te enseña a ponerte de pie sobre la tabla. Se trabajan algunos aspectos importantes, como la posición correcta, el equilibrio, la lectura del mar, la seguridad en el agua y las normas básicas de convivencia en el sport.

De igual forma, los instructores saben elegir cuáles son las condiciones ideales dependiendo del nivel, evitan así que el alumno se pueda exponer a situaciones para las que todavía no está preparado.

Como nos confirman los expertos de la escuela Latas Surf, una de las ventajas es el feedback inmediato. En vez de repetir movimientos incorrectos durante semanas, los profesores corrigen la postura, la remada o el timing que se produce en el momento, algo que ayuda a acelerar bastante el aprendizaje. Esto para alguien que está empezando puede marcar la diferencia entre que aparezca la frustración o engancharse al sur desde un primer momento.

Qué se aprende en las clases de surf

Por lo general las clases en la mayoría de escuelas siguen una estructura más o menos clara. Primeramente, se trabaja en tierra: hay que saber cómo colocarse en la tabla, remar, levantarse y qué hacer si nos caemos. Luego se pasa al agua, por lo general en zonas de poca profundidad y con olas pequeñas, en las que el alumno puede practicar de manera segura.

Con el paso del tiempo, se añaden una serie de nuevos elementos: cómo se lee la ola, cuándo es el momento ideal para ponerse de pie, cómo se gira de manera básica, como gestionar la posición en el mar cuando existen más surfistas, etc. Todo esto se adapta al ritmo que tiene cada persona, de tal forma que se respetan sus límites y fomentando la confianza.

Las escuelas tienen varios niveles, desde iniciación absoluta hasta clases para los que saben tomar olas y desean mejorar la técnica que tienen. De esta forma el aprendizaje puede ser progresivo y cada

alumno puede tener objetivos realistas en cada una de las etapas.

Escoger el sitio y momento más adecuados

Todas las playas en Cantabria no son igual de aptas para poder aprender. Las hay que tienen corrientes más fuertes, otras más técnicas y otras dependerán bastante del estado de la marea y el viento.

Por este motivo, una de las ventajas más importantes de acudir a un centro experto es que van a conocer bien la costa y podrán recomendarte el spot ideal dependiendo de las condiciones del día y del nivel que tenga el alumno.

Por último, queremos hablar de lo importante que es la época del año. En época veraniega, el oleaje es más suave y las condiciones son más estables, lo que es perfecto para quienes están comenzando. En otoño e invierno las olas crecen y el mar es bastante más exigente, pero ello no impide aprender, solo deben elegirse zonas más protegidas y adaptar el material.

--

Contenido patrocinado

Noticias relacionadas