Publicada
Actualizada

Corría el 1 de junio de 1976 en Barcelona. La compañía automovilística Motor Ibérica había despedido a buena parte de sus trabajadores en las tres fábricas de la capital catalana por haber participado en una huelga que duró 96 días en los que se paralizó la producción. Pero no estaban solos. Sus mujeres y familias les apoyaron durante el parón organizando la caja de resistencia y tejiendo redes de apoyo con el resto de la sociedad civil.

Ante los despidos, esas mujeres tomaron el mando y se encerraron en la parroquia del barrio de Sant Andreu de Palomar. Allí, 300 personas organizaron durante 28 días una intendencia y una cocina. Fue una muestra de solidaridad, pero también la ruptura del roles tradicionales justo en plena Transición en España. Fueron la chispa que encendió la llama del movimiento obrero en aquel barrio de Sant Andreu, que se volcó con los trabajadores.

De alguna forma, aquellas mujeres e hijos lograron convertirse en los protagonistas de la lucha obrera contra una gran empresa que había represaliado a sus trabajadores.

El barrio les rinde homenaje

Hoy, el mismo barrio de Sant Andreu, en aquella misma parroquia en la que se encerraron, les rinde homenaje. La sacristía del edificio eclesiástico --la misma donde instalaron almacén y cocina-- se ha convertido en una sala de exposiciones por el 50 aniversario de la movilización.

Homenaje a las Mujeres de la Motor Ibérica en Sant Andreu Cedida

Diversas asociaciones de Sant Andreu, como el Centre d’Estudis Ignasi Iglésias, Òmnium Cultural Sant Andreu, Associació de Veïns i Veïnes de Sant Andreu de Palomar, Foc Nou Andreuenc, L’Avenç Republicà de Sant Andreu de Palomar i la Parròquia de Sant Andreu de Palomar han organizado un encuentro que ha contado con la presencia de algunas de aquellas mujeres, como Maruja Ruiz, que se encerraron junto a sus familias.

El historiador Pau Vinyes i Roig también ha intervenido también para aportar contexto histórico del barrio en 1976 y, por su parte, exregidora i exdiputada Magda Oranich i Solagran ha explicado el contexto histórico general del año 1976 en Catalunya y España.

Relatos de la época

También ha participado en el encuentro la fotógrafa Pilar Aymerich i Puig, que hace 50 años retrató el episodio y ha contado cómo vivió el encierro en la parroquia

No es el único homenaje que se le ha rendido a estas mujeres. De hecho, justo al lado de la misma parroquia, el espacio abierto fue bautizado allá por 2016 como los Jardins de les Dones de la Motor Ibèrica. Colocada en la misma pared de la parroquia, se instaló también una placa conmemorativa que recuerda el episodio.

Noticias relacionadas