Crece el conteo de bajas entre la oferta de ocio nocturno en Barcelona. El Open Bar, ubicado en el Triángulo Golfo del Poblenou, se suma a la lista de bares musicales que echan el cierre tras décadas de actividad.
Según ha relatado Juan Antonio, su propietario, en conversación con Metrópoli, no ha quedado más remedio que echar el cierre tras meses de presiones por parte de un hotel cercano. Dicho hotel, haciéndose con parte de la manzana, levantó el techo en el marco de unas obras que dejó sin cubrir.
Los episodios de lluvias del último año, unido a la falta de protección, han causado inundaciones y filtraciones, provocando muchas noches en las que "no se podría abrir". Esta misma cuestión, como ya avanzó este digital, es la causa que ha propiciado el cierre del aledaño BB+ y mantiene a un tercer bar musical, el Hijos de Caín, precintado hasta nuevo aviso.
Dichos trabajos, cuyas consecuencias ya se han judicializado entre la empresa responsable y los propietarios de los bares musicales afectados, a los que se sumarían otros como el Coyote, el D9 o el Tequila, ha puesto contra las cuerdas a los negocios de toda la manzana.
El Triángulo Golfo, en crisis
Entre las calles de Pere IV, Àlaba y Pamplona, de hecho, se encuentra el epicentro --por concentración de locales-- de una de las zonas de bares más populares de la capital catalana.
Interior del Open Bar de Barcelona durante la pasada Nochevieja
Sin embargo, la zona, que no deja de sumar precintos y cierres, se encuentra en fase crítica, tal y como expresan los propietarios a este digital.
Según datos proporcionados por la patronal catalana del ocio nocturno Fecalon, de cerca de 30 bares musicales y seis discotecas que llegó a haber en la zona en su momento de máximo esplendor, hoy solo quedan cerca de una decena de locales y tres salas.
