El Gobierno de España ha puesto fecha a la venta de uno de los complejos más emblemáticos, y actualmente deteriorados, de la Barcelona postolímpica. El Estado subastará el próximo mes de junio El Centre de la Vila, el centro comercial situado en la Vila Olímpica, propiedad de la empresa pública Mercasa.
La propiedad sale al mercado con un precio de salida fijado en 25,7 millones de euros, en un intento por dar una segunda vida a un activo que actualmente se encuentra entre el abandono y el deterioro.
La operación ya tiene fecha y lugar: se celebrará el próximo 10 de junio en el Auditorio de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, en Madrid. El Estado subastará un lote único que comprende la totalidad del recinto, abarcando desde los diversos locales comerciales y la galería interior hasta el aparcamiento subterráneo.
Grietas y filtraciones
El futuro inversor que decida pujar por este activo no solo adquirirá metros cuadrados en una de las zonas más cotizadas de Barcelona, sino también una larga lista de reparaciones urgentes. Según la documentación técnica que acompaña al anuncio, el edificio arrastra problemáticas severas derivadas de la dejadez de los últimos años.
Interior de El Centre de la Vila, el centro comercial de la Vila Olímpica / HUGO FERNÁNDEZ
Los informes periciales son contundentes respecto a las cargas que acompañan al lote. Se han detectado filtraciones de agua subterránea —un problema crítico dada la proximidad al mar— que ya han dañado instalaciones y elementos del sistema estructural del inmueble. Además, el complejo presenta grietas y fisuras atribuidas a una "falta de mantenimiento adecuado", a lo que se suman deficiencias técnicas y de seguridad en la instalación de alta tensión.
Este declive físico ha ido en paralelo a la deserción comercial. El golpe de gracia para la vida social del centro llegó en julio de 2023, cuando bajaron la persiana definitivamente los cines Yelmo Icària. Las salas, que operaban en el recinto desde 1996 y fueron un referente de la versión original en la ciudad durante 27 años, dejaron un vacío que aceleró la sensación de centro comercial fantasma que hoy se respira en sus pasillos.
Rebajas y la negativa del Ayuntamiento
Consciente de la dificultad de colocar un activo en estas condiciones, el Estado ha diseñado una subasta con tramos de rebaja agresivos. Si no se adjudica por los 25,7 millones iniciales, habrá una segunda ronda en la que el precio bajará a 21,9 millones, e incluso una tercera que situaría el suelo de la operación en 18,5 millones de euros.
Por su parte, el Ayuntamiento de Barcelona ha optado por mirar la operación desde la barrera. El consistorio ya descartó el pasado mes de mayo la adquisición del complejo, calificando la inversión de "inasumible" para las arcas públicas.
