Los Mossos d'Esquadra han detenido a cuatro hombres de 26, 32 y 43 años que se hacían pasar por operarios para robar cableado de cobre de la red subterránea de telecomunicaciones en el barrio del Poblenou de Barcelona.
Según ha informado la policía catalana en un comunicado, agentes de paisano del Grupo Regional de Delincuencia Urbana de Sant Martí pillaron in fraganti a los presuntos ladrones, que acumulan antecedentes por hurtos, daños y desórdenes públicos.
La investigación indica que los daños podrían haber afectado a los servicios de telecomunicaciones de particulares y establecimientos de la zona.
Manipulación del cableado
Los hechos tuvieron lugar el pasado 3 de agosto, cuando los agentes observaron a dos de los hombres que se encontraban en el interior de unas arquetas a ambos lados de la vía y manipulaban el cableado.
Al mismo tiempo, los otros dos actuaban en el exterior.
Mientras unos tiraban del cable, los otros lo cortaban en partes y lo cargaban en una furgoneta estacionada cerca.
Cables robado en las calles de Sant Martí
Falsos operarios
Después de seguir sus movimientos durante varios minutos, los agentes intervinieron e identificaron a los cuatro presuntos autores.
Todos vestían una indumentaria similar a la de los operarios y utilizaban incluso casco y guantes para no levantar sospechas.
Herramientas para robar cable de cobre en Sant Martí
En un primer momento, los detenidos manifestaron que estaban trabajando.
Sin embargo, las explicaciones facilitadas a los agentes resultaron contradictorias y no pudieron acreditar ninguna relación laboral ni presentar autorizaciones para realizar trabajos sobre la infraestructura.
Entre 65 y 80 metros de cableado
Durante el registro de la furgoneta utilizada, los agentes localizaron entre 50 y 60 metros de cableado de cobre cortado y enrollado en forma de bobina, además de otro cable de entre 15 y 20 metros.
También encontraron herramientas de trabajo y vallas perimetrales utilizadas habitualmente para delimitar zonas de obras en la vía pública.
Los detenidos pasaron a disposición judicial el 5 de agosto.
