Los Mossos d'Esquadra han abierto una investigación para esclarecer las circunstancias que rodean el hallazgo de un cuerpo sin vida en el interior de la planta de tratamiento de residuos Ecoparc de la Zona Franca, situada junto al Port de Barcelona.
El descubrimiento tuvo lugar el pasado martes, 3 de febrero, por la tarde, cuando un operario de la instalación dio la voz de alarma al avistar un cuerpo humano en una de las pasarelas de triaje, la zona donde se clasifican los desechos para su posterior reciclaje, según ha adelantado el diario Ara.
Ausencia de criminalidad
Según ha explicado el mismo medio, los primeros informes forenses sugieren que no se trata de un crimen violento. Aunque el cadáver presentaba diversas marcas y traumatismos visibles, la autopsia preliminar ha determinado que estas lesiones son compatibles con la acción mecánica de la maquinaria de procesamiento de residuos.
Esta conclusión inicial ha llevado a la policía catalana a no tratar el caso, por el momento, como un homicidio. La hipótesis principal es que las heridas se produjeron post mortem o durante el traslado del cuerpo a través del sistema de camiones y cintas transportadoras.
El interior de la planta Ecoparc de Zona Franca en un a imagen de archivo
Identificar a la víctima
Descartada la participación de terceras personas en la muerte en esta fase inicial, los esfuerzos de los Mossos se centran ahora en identificar al fallecido. Se ha confirmado que la víctima no es un trabajador de la planta de residuos.
Los investigadores intentan reconstruir la ruta que siguió el cuerpo hasta llegar a la cinta de triaje. La teoría más plausible es que la persona acabara, por causas aún desconocidas, dentro de un contenedor de basura de la vía pública y fuera transportada inadvertidamente por los camiones de recogida hasta la planta.
Un precedente reciente
Este suceso no es un caso aislado en la gestión de residuos del área metropolitana. Hace aproximadamente un año, las autoridades tuvieron que gestionar una situación idéntica tras la aparición de otro cadáver en el Ecoparc de Sant Adrià de Besòs.
La investigación continúa abierta a la espera de los resultados definitivos de las pruebas forenses y de ADN, que serán determinantes para poner nombre a la víctima y entender cómo llegó hasta la instalación de la Zona Franca.
