Una agente de la Policía Nacional fuera de servicio ha salvado la vida de un ciudadano coreano que se encontraba disfrutando de sus vacaciones en Barcelona, tras sufrir una situación que requirió una actuación urgente.
Un agente de la Policía Nacional en una imagen de archivo
La intervención de la agente fue inmediata y determinante. Al percatarse de lo ocurrido, inició maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), una actuación que resultó clave para que el afectado pudiera recuperar el pulso antes de la llegada de los servicios de emergencia.
Visita al hospital
La rapidez y eficacia de la actuación permitió estabilizar al ciudadano hasta que fue atendido por los sanitarios desplazados al lugar.
Días después del suceso, la agente quiso interesarse por su evolución y acudió al hospital donde se encontraba ingresado. Allí pudo visitarle, conocer su estado de salud y mantener un encuentro con su familia.
