Barcelona y Sitges servían como refugio de alto nivel para los cabecillas de una de las redes de ciberdelincuencia financiera más sofisticadas de Europa.
La Policía Nacional, en una operación conjunta con las autoridades de Alemania y bajo la batuta de Europol, ha desarticulado una organización criminal internacional dedicada a la creación y venta de herramientas informáticas diseñadas específicamente para cometer fraudes bancarios a gran escala.
La cúpula de esta red ha sido descabezada con la detención de tres de sus principales responsables, dos de ellos localizados y arrestados en Barcelona capital y Sitges, mientras que el tercero fue interceptado en Niza (Francia). A todos ellos se les imputan los delitos de estafa agravada, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal.
El modelo del 'Crimen como Servicio'
Lejos de conformarse con robar directamente a los usuarios, la organización había profesionalizado sus operaciones bajo un modelo de negocio delictivo conocido en el argot policial como Crime as a Service (CaaS) o crimen a la carta.
Un agente de la Policía Nacional en una imagen de archivo
Los arrestados en nuestra provincia se dedicaban a desarrollar complejas infraestructuras informáticas, como kits de phishing --suplantación de identidad por correo-- y smishing --fraude vía SMS--, que luego vendían a otros ciberdelincuentes a través de canales de mensajería encriptada.
Estos paquetes incluían paneles de control donde se almacenaban las credenciales y datos bancarios que robaban masivamente mediante enlaces fraudulentos.
Solo en Alemania, la red logró hacerse con más de 2.000 credenciales bancarias confidenciales tras lanzar agresivas campañas de engaño digital contra clientes de diversas entidades financieras.
Millones en criptomonedas y bienes de lujo
La investigación, que arrancó en 2022, ha permitido destapar el enorme músculo financiero de la organización.
Agente de la Policía Nacional con un detenido
Las autoridades han acreditado un perjuicio económico directo que supera los cuatro millones de euros, aunque los investigadores alertan de que la cifra real será con toda probabilidad muy superior, ya que existen numerosas víctimas internacionales que aún no han denunciado el robo de sus ahorros.
Para ocultar este botín, los líderes afincados en Barcelona y Sitges recurrían a complejos sistemas de lavado de dinero mediante criptomonedas y a la adquisición de vehículos de alta gama y bienes de lujo. El rastreo policial de las transacciones digitales ha permitido localizar y solicitar el bloqueo cautelar de aproximadamente 1,5 millones de euros ocultos en distintas carteras virtuales.
Una telaraña global con viejos conocidos del FBI
El operativo ha puesto de manifiesto que los detenidos en Cataluña y Francia eran solo la punta del iceberg de una red con ramificaciones en Países Bajos, Austria, Alemania y Marruecos.
Además, la investigación ha revelado conexiones directas con casos abiertos en Estados Unidos; de hecho, algunos de los investigados ya contaban con antecedentes tras haber sido arrestados previamente por el FBI.
La operación, para la que fue necesario activar órdenes europeas de detención y vigilancias transfronterizas, continúa abierta y las autoridades no descartan que se produzcan nuevas detenciones en los próximos días.
