La Policía Nacional ha detenido en el aeropuerto de Barcelona-El Prat al cuarto joven investigado por su presunta participación en una serie de agresiones aleatorias cometidas en grupo en el distrito del Eixample, unos hechos que se hicieron virales en las redes sociales.
Una agente de la policía nacional
Sobre el sospechoso pesaba una orden de búsqueda y captura dictada por los Mossos d'Esquadra. Según fuentes cercanas al caso, fue arrestado el pasado martes, 21 de julio, en el control de pasaportes del aeropuerto, tras aterrizar en Barcelona en un vuelo procedente de Marruecos.
Había huido tras difundirse los vídeos
La investigación apuntaba a que el joven abandonó Barcelona después de que las imágenes de las agresiones comenzaran a circular por las redes sociales. Según los Mossos, primero se desplazó a Canarias y posteriormente viajó a Marruecos.
Con esta detención, ya han sido arrestados cuatro de los presuntos implicados en los ataques. Además, la policía ha denunciado a otros dos jóvenes relacionados con los hechos.
Seis agresiones atribuidas al grupo
Los Mossos d'Esquadra atribuyen a los detenidos delitos contra la integridad moral y lesiones leves por una serie de agresiones cometidas durante la madrugada del pasado 5 de julio en distintos puntos de Barcelona, principalmente en el distrito del Eixample.
Dos agentes de los Mossos d'Esquadra en una imagen de archivo
Hasta el momento, la investigación ha permitido acreditar seis agresiones, algunas de las cuales causaron lesiones leves a las víctimas. Las tres primeras detenciones se llevaron a cabo el pasado 16 de julio.
Investigación a partir de vídeos virales
Las pesquisas comenzaron después de que los Mossos detectaran varios vídeos difundidos en redes sociales en los que se observaba a un grupo de jóvenes agrediendo de forma indiscriminada a varias personas en plena vía pública mientras grababan las escenas con teléfonos móviles.
Gracias al análisis de esas imágenes, las declaraciones de testigos y la colaboración ciudadana, así como de personal de seguridad del ocio nocturno, los investigadores lograron identificar a los presuntos responsables y localizar a varias de las víctimas.
El objetivo: ganar notoriedad en redes
Según sostienen los Mossos d'Esquadra, el grupo actuaba con la intención de registrar las agresiones en vídeo para posteriormente difundirlas en redes sociales y conseguir notoriedad e impacto a través de ese contenido.
