La virulencia de las lluvias que castigan Catalunya ha dejado una persona desaparecida en la comarca del Garraf.
Los equipos de emergencias buscan a contrarreloj a una mujer que habría sido arrastrada por la fuerza del agua al intentar cruzar una riera en el municipio barcelonés de Olivella.
Así lo ha confirmado el subdirector de prevención de Protecció Civil de la Generalitat, Joan Ramon Cabello.
En declaraciones a 3CatInfo, Cabello ha explicado que, en medio de la multitud de avisos que los servicios de emergencias están gestionando, han recibido una llamada alertando de que una persona había sido engullida por la corriente en una riera de Olivella.
Bomberos de la Generalitat
Inmediatamente, se ha desplegado un dispositivo de búsqueda en la zona afectada, donde las condiciones meteorológicas siguen siendo muy adversas y complican enormemente las labores de rastreo.
Alarma en los teléfonos móviles
La desaparición de esta vecina coincide con el momento de mayor peligrosidad del temporal.
Ante la inminente llegada de la tormenta, Protecció Civil de la Generalitat ha activado el sistema Es-Alert, enviando un mensaje de alerta masivo directamente a los teléfonos móviles de los ciudadanos.
Este aviso por tiempo violento ha sonado en las pantallas de los residentes del Barcelonès, el Maresme, el Baix Llobregat, el Garraf, el Vallès Occidental, así como en el Alt y el Baix Penedès, instando a la población a refugiarse y a no acercarse bajo ningún concepto a cauces, ríos ni zonas inundables
Una jornada de caos, apagones y parálisis
Este suceso se enmarca en un día aciago para toda el área metropolitana de Barcelona, que ha visto cómo el temporal paralizaba buena parte de sus infraestructuras vitales.
Un árbol caído entre las calles de Segre y Doctor Santponç en Sant Andreu, Barcelona
A lo largo de la tarde, el Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) ya había elevado la alerta al nivel máximo, advirtiendo de la posible caída de granizo, vientos huracanados y riesgo de formación de tornados.
El impacto del temporal ha sido generalizado. En el aeropuerto de Barcelona-El Prat, la fuerza de las precipitaciones ha obligado a cancelar decenas de vuelos, alterando por completo la operativa de las terminales. De forma paralela, en el corazón de la capital catalana, las incidencias en la red eléctrica provocadas por los rayos y el viento han llegado a dejar sin suministro a casi 8.000 abonados, aunque los técnicos han logrado reducir la cifra a poco más de medio millar a última hora de la tarde.
Ante esta conjunción de emergencias, las autoridades mantienen activado el plan Inuncat. El propio presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha paralizado su agenda institucional para lanzar una petición de máxima prudencia a la ciudadanía.
