Nuevo robo de relojes de alta gama en el centro de Barcelona, frustrado en esta ocasión gracias a la colaboración ciudadana.
Los Mossos d'Esquadra han detenido a dos jóvenes, de 22 y 23 años y con un amplio historial de antecedentes por hechos similares, acusados de un robo con violencia e intimidación.
La víctima, a la que arrebataron una pieza valorada en 66.000 euros, sufrió lesiones de carácter leve a consecuencia del violento tirón.
Un ataque coordinado y truncado por los vecinos
El asalto tuvo lugar el pasado 30 de septiembre en torno a las 17:00 horas en la calle de Sant Pere Més Alt, en pleno distrito de Ciutat Vella.
Dos de los relojes recuperados
Según han detallado fuentes policiales, los presuntos autores actuaron bajo un patrón perfectamente coordinado: uno de ellos se encargó de ejecutar el robo físico, mientras el segundo se mantenía alerta para coger el reloj y garantizar la huida.
Sin embargo, el plan de los ladrones descarriló de inmediato. El autor material del tirón no logró escapar de la escena, ya que un grupo de ciudadanos que presenció el ataque intervino rápidamente y lo retuvo por la fuerza. Los vecinos lo mantuvieron inmovilizado hasta que una patrulla de seguridad ciudadana de los Mossos llegó al lugar y procedió a su arresto.
Fuga y atrincheramiento en un 'piso franco'
Mientras el primer asaltante era neutralizado, su cómplice emprendió la huida a la carrera con el reloj de 66.000 euros en su poder.
Varios testigos iniciaron una persecución a pie y lograron ver cómo el individuo se colaba en un local situado en la cercana calle Metges, bajando la persiana de inmediato para evitar ser descubierto.
🚨 Detenim dos homes per robar un rellotge valorat en 66.000 € a Ciutat Vella. La ràpida actuació policial i la col·laboració ciutadana van ser clau per detenir-los. 🏚️ Fem una entrada en el local ocupat on eren i localitzem dos rellotges sostrets i documentació falsificada. https://t.co/UICswcCicf
— Mossos (@mossos) October 6, 2026
Los agentes del Grupo Regional de Motociclistas de los Mossos acudieron a la dirección señalada por los testigos. Tras exigir sin éxito al sospechoso que abandonara el inmueble, la policía solicitó el apoyo de efectivos de orden público de la Brigada Móvil (BRIMO) para asegurar la entrada. Ante el despliegue policial, dos personas decidieron salir voluntariamente del local; una de ellas fue reconocida sin margen de duda por los testigos como el asaltante fugado, procediéndose a su detención.
El reloj sustraído sigue en paradero desconocido
A pesar del éxito del operativo policial a la hora de capturar a los ladrones, el botín principal sigue desaparecido. El local donde se refugió el segundo detenido es un espacio ya conocido por los investigadores como punto habitual de ocultación de mercancía robada.
Tras una primera inspección infructuosa el mismo día del asalto, los investigadores solicitaron una nueva autorización judicial para ejecutar un registro más exhaustivo que se llevó a cabo el 1 de octubre.
En esta segunda entrada tampoco se logró dar con el paradero de la joya de 66.000 euros, aunque los agentes sí intervinieron otros dos relojes de origen sospechoso y diversa documentación falsificada. Ambos detenidos pasaron a disposición judicial el pasado 2 de octubre.
