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Si paseas por Barcelona y entras en una cafetería, compras el diario o simplemente dejas paso a alguien, es muy probable que escuches una palabra que te resultará familiar pero, a la vez, fuera de lugar: 'merci'.

Aunque cualquier diccionario te dirá que es francés, en la capital catalana se ha convertido en la forma más común, cercana y rápida de dar las gracias, independientemente de si la conversación se está manteniendo en castellano o en catalán.

Ni francés, ni puramente catalán

A pesar de lo que pueda parecer, el 'merci' barcelonés no es un préstamo directo del francés moderno por esnobismo. Su origen es mucho más curioso y puramente local. Se trata de una evolución de la expresión catalana antigua 'mercès' (como en "moltes mercès").

Con el tiempo, el uso popular fue acortando la palabra y relajando la pronunciación hasta convertirla en ese 'merci' tónico que hoy inunda los comercios y mercados de la ciudad.

Vista panorámica del Eixample de Barcelona

Carácter transversal

Lo que hace que esta expresión sea fascinante es su carácter transversal. Es, posiblemente, una de las pocas palabras que un hablante de castellano en Barcelona utilizará con total naturalidad sin sentir que está cambiando de idioma, y viceversa.

Se ha despojado de cualquier carga política o lingüística para convertirse en un comodín de cortesía urbana que define a la perfección el carácter abierto y ecléctico de la ciudad.

El sello de identidad del barcelonés

Para los turistas o los recién llegados, el uso del 'merci' suele ser una de las primeras sorpresas. Muchos piensan que los barceloneses intentan ser sofisticados o que hay una fuerte influencia gala por la proximidad con la frontera, pero la realidad es que es una marca de proximidad y rapidez.

El paseo Sant Joan, la segunda mejor del mundo / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

Es más corto que "gracias" y menos formal que "muchas gracias", situándose en ese punto exacto de amabilidad informal que tanto gusta en la capital catalana.

Hoy en día, el 'merci' es mucho más que una palabra: es un síntoma de cómo Barcelona crea su propio lenguaje. Una expresión que no pertenece estrictamente a ningún diccionario académico, pero que es la llave maestra para entenderse en cualquier barrio, desde Pedralbes hasta Nou Barris.

Así que ya sabes, la próxima vez que te den el cambio en el súper, no lo dudes: un 'merci' es la mejor forma de sonar como un auténtico barcelonés.