Barcelona cuenta con más de 3.300 naranjos amargos repartidos por toda la ciudad, lo que representa aproximadamente un 1,5% de los árboles urbanos.
A menudo, los paseantes los ignoran, y algún turista despistado confunde sus frutos con naranjas comunes. Aunque su sabor es amargo, son perfectamente comestibles.
Barcelona Espigola
Durante años, estas naranjas terminaban en la basura como residuos orgánicos. Desde hace cinco años, la ciudad les ha querido dar una segunda vida, y ahora los vecinos pueden participar en recogidas comunitarias para transformarlas en mermelada solidaria, conocida como 'La Marga', 100% natural y de carácter social.
Barcelona Espigola: una iniciativa que crece
La iniciativa que lo hace posible se llama Barcelona Espigola, y en 2026 se celebrará del 6 al 11 de febrero en ocho distritos de la ciudad. Este año, como novedad, se suma Sarrià-Sant Gervasi, junto a los distritos veteranos de Ciutat Vella, les Corts, l'Eixample, Gràcia, Horta-Guinardó, Sant Martí y Sant Andreu.
Cartel Barcelona Espigola
El proceso comienza con la recogida de naranjas por barrios y grupos de voluntarios. Luego, las frutas pasan por un control estricto de la Agencia de Salud Pública, que garantiza su calidad antes de enviarlas al obrador de Es Im-perfect, un proyecto de inserción sociolaboral. Allí se transforman en mermelada, convirtiendo una acción simple en un proyecto de impacto social.
Participación ciudadana y solidaridad
Las inscripciones están abiertas a toda la ciudadanía. Quien participe en una "espigolada" recibirá un detalle simbólico: un bote de mermelada de la edición anterior, que logró transformar más de 5.300 kilos de naranjas en cerca de 13.000 unidades de mermelada. El formulario de inscripción está disponible en la web del Ayuntamiento de Barcelona o en la Fundación Espigoladors.
Mermelada de Barcelona Espigola
No hay que preocuparse por la legalidad: la ordenanza de medio ambiente de Barcelona permite la recogida de frutos urbanos con licencia municipal, siempre que se respete el espacio y se practiquen acciones sostenibles.
Seis años de impacto social
Esta edición de Barcelona Espigola es la sexta consecutiva desde la prueba piloto de 2016 en Sant Andreu, un éxito que consolidó la iniciativa. Sant Andreu, de hecho, alberga el 35% de los naranjos de la ciudad, convirtiéndose en el pulmón cítrico de Barcelona.
El proyecto está gestionado por Parques y Jardines junto con los distritos, coordinado por la Fundación Espigoladors y se integra en el programa Mans al Verd, que fomenta la participación ciudadana y la sostenibilidad urbana.
