Publicada

Cada campaña de la Renta vuelve a poner sobre la mesa los mismos fallos recurrentes entre los propietarios de viviendas. Aunque la normativa está claramente definida, muchos contribuyentes siguen incurriendo en errores que pueden derivar en regularizaciones, pérdida de beneficios fiscales e incluso sanciones por parte de la Agencia Tributaria.

El problema más habitual, según coinciden asesores fiscales y expertos, es la incorrecta declaración de los rendimientos de los inmuebles o la aplicación indebida de deducciones en el IRPF.

Errores frecuentes en la tributación de inmuebles

La Ley 35/2006 del IRPF establece cómo deben tributar los ingresos procedentes de viviendas, ya sea por alquiler, segunda residencia o venta. Sin embargo, la complejidad del sistema y el desconocimiento provocan que algunos propietarios omitan datos o calculen de forma incorrecta el rendimiento neto.

Viviendas en Barcelona David Zorrakino - EP

Hacienda cruza información con el Catastro Inmobiliario, lo que facilita la detección de discrepancias, especialmente en casos de ingresos no declarados o declaraciones incompletas.

Alquileres, gastos deducibles y amortización

Uno de los errores más habituales es no declarar los alquileres o hacerlo de forma parcial. Todos los ingresos por arrendamiento deben incluirse en la declaración, aunque pueden restarse gastos vinculados al inmueble como intereses de hipoteca, reparaciones, tributos o servicios.

No aplicar correctamente estas deducciones, ya sea por exceso o por defecto, puede perjudicar al contribuyente.

Además, la normativa permite deducir la amortización del inmueble, generalmente hasta un 3% del mayor valor entre el coste de adquisición o el valor catastral, sin contar el suelo. Se trata de un elemento frecuentemente olvidado, pero que puede reducir de forma significativa la carga fiscal.

Reducciones fiscales y condiciones estrictas

En el caso del alquiler de vivienda habitual, el rendimiento neto positivo puede reducirse entre un 50% y un 90%, en función de determinadas condiciones, como rebajas de precio en zonas tensionadas o alquiler a jóvenes.

Sin embargo, estas ventajas solo se aplican si los ingresos han sido declarados correctamente desde el principio.

Bloques de viviendas en Barcelona Iñaki Unsain

Hacienda no permite aplicar estas reducciones si detecta ingresos no declarados o gastos mal consignados, lo que obliga al contribuyente a regularizar su situación y perder el acceso a estos beneficios fiscales.

Segundas viviendas y calendario de la Renta

Otro error frecuente es no imputar rentas por segundas viviendas. Incluso cuando no están alquiladas, la normativa exige declarar una renta imputada basada en el valor catastral. No hacerlo puede generar discrepancias automáticas en la declaración.

La campaña de la Renta se desarrollará entre el 8 de abril y el 30 de junio de 2026, con opciones de presentación por Internet, teléfono o presencialmente en oficinas de la Agencia Tributaria.

En definitiva, los expertos subrayan que declarar correctamente los inmuebles no solo es una obligación fiscal, sino también una forma de optimizar la tributación. El principal riesgo no es únicamente pagar más impuestos, sino hacerlo de forma incorrecta, algo que puede acabar derivando en ajustes y sanciones por parte de Hacienda.

Noticias relacionadas