Lejos del ritmo frenético de Barcelona, Sant Cugat del Vallès se ha convertido en el refugio perfecto para Ángel Llàcer, el conocido artista y jurado de Tu cara me suena. Esta localidad de origen medieval, situada a apenas 30 minutos de la capital catalana, ofrece un entorno tranquilo rodeado de naturaleza, calles con encanto e historia, motivos que explican por qué el popular presentador asegura que cada vez se siente más atraído por la vida de campo.
Con un casco histórico lleno de patrimonio, amplias zonas verdes y una excelente conexión con Barcelona, Sant Cugat es uno de los municipios más valorados para quienes buscan calidad de vida sin renunciar a la cercanía de la ciudad.
Allí, Ángel Llàcer ha encontrado el equilibrio entre su intensa actividad profesional y un estilo de vida más pausado, una elección que refleja en una frase que resume su vínculo con el municipio: "Creo que cada día que pasa soy más de campo".
Monasterio de Sant Cugat del Vallès
Una casa de campo
La residencia de Ángel Llàcer no es una vivienda cualquiera. Su casa, construida en piedra y con detalles en madera natural, refleja su personalidad creativa y vitalista.
Desde fuera, se integra en el paisaje rural; por dentro, sorprende con una decoración que mezcla lo rústico con lo moderno, toques de color y una clara apuesta por la luz.
En sus redes sociales, el artista ha compartido pequeños fragmentos de su día a día en esta vivienda tan especial. En su salón destacan los sofás blancos y una librería repleta de recuerdos: libros, fotos, figuras de Playmobil y objetos únicos que revelan su mundo interior.
La cocina, en tonos claros y acabados pulidos, combina funcionalidad y estilo. Y el vestidor, amplio y luminoso, es un homenaje a su trayectoria en el espectáculo.
Àngel Llàcer en 'Tu cara me suena'
El taller secreto de Llàcer
Uno de los rincones más sorprendentes de su hogar es el taller personal, donde Llàcer da rienda suelta a su afición por el bricolaje. “Parece el plató de Bricomanía”, bromean algunos seguidores, al ver al artista construyendo muebles o reparando herramientas. Este espacio, que pocos conocían, se ha convertido en un verdadero refugio creativo para el presentador.
Además, su jardín no es solo decorativo: lo cuida él mismo. Se le ha visto podando setos, cortando el césped y disfrutando del aire libre. La jardinería, además de ser una actividad relajante, le ha servido como terapia para reconectar con la calma tras meses difíciles.
Àngel Llàcer en una imagen de archivo
Conexión con la ciudad
El caso de Ángel Llàcer no es aislado. Cada vez más barceloneses optan por mudarse a municipios como Sant Cugat, donde se respira más tranquilidad sin renunciar a las oportunidades profesionales que ofrece la gran ciudad.
La buena calidad del aire, los espacios verdes, los servicios educativos y culturales, y la excelente red de transporte convierten a esta localidad en una de las más valoradas para vivir en Catalunya.
En su caso, Ángel Llàcer ha encontrado en este entorno un oasis personal que refleja su nueva etapa: más consciente, más serena y en equilibrio con la naturaleza. Su casa no solo es un hogar, sino también una declaración de intenciones: vivir mejor, con menos ruido y más esencia.
