El sacerdote Lluís Bonet i Armengol, que entre 1993 y 2018 fue rector de la Sagrada Família, murió ayer viernes a los 95 años.
Bonet, nacido en Barcelona en 1931, fue una de las figuras eclesiásticas más vinculadas a la basílica e impulsó tanto la transformación del templo como la beatificación del arquitecto catalán Antoni Gaudí.
Parroquia de Sant Cristòfor
En su dilatada trayectoria, Bonet también estuvo 14 años al frente de la parroquia de Sant Cristòfor, en el barrio de Ca n'Anglada de Terrassa.
Precisamente, el alcalde de Terrassa, Jordi Ballat, que se ha hecho eco de la muerte de Bonet en su cuenta de X, ha destacado que el sacerdote era una persona "muy querida en Terrassa y especialmente en Ca n'Anglada", donde durante años fue "un referente de compromiso, servicio y amor" hacia la ciudad egarense.
Sagrada Familia
Hijo de un discípulo de Gaudí
El sacerdote Lluís Bonet i Armengol era hijo del arquitecto Lluís Bonet i Garí, discípulo de Gaudí y continuador de las obras de la Sagrada Familia tras la Guerra Civil, según detalla Flama, la Agencia Cristiana de Noticias.
La Sagrada Família ha recordado en un comunicado su dedicación pastoral y su vinculación con el templo y ha trasladado sus condolencias a su familia, amigos y a toda la comunidad que lo acompañó a lo largo de su trayectoria.
