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Barcelona se prepara para un eclipse que alcanzará su punto álgido a las 20:30 horas, cuando la luz solar caiga en picado, favorecido también por coincidir con la hora del atardecer.

Echando un ojo a las previsiones del tiempo en la ciudad, aparentemente no deberían formarse nubes durante el fenómeno astronómico.

Los cielos se prevén totalmente despejados y no se intuye la formación de masas nubosas que impidan contemplar el eclipse.

Humedad elevada

Si bien es cierto que todo parece indicar que tendríamos unas condiciones idóneas para disfrutar de este histórico evento, la presencia de un alto índice de humedad en el litoral podría formar intervalos de nubes bajas en la costa barcelonesa.

Dos personas observan un eclipse solar parcial EFE

Una especie de neblina que no permitiría ver con claridad absoluta el eclipse, según algunos modelos meteorológicos. Sin embargo, los mapas, generalmente indican que predominarán los claros hacia el interior y en cotas elevadas como Collserola.

Salvo sorpresas o giros de viento a última hora, la cobertura nubosa no debería impedir la observación del evento desde donde este sea visible.

Desplome térmico en cuestión de minutos

Uno de los efectos meteorológicos más impactantes del eclipse será la repentina variación de la temperatura.

Al reducirse de forma drástica la radiación solar incidente, el suelo dejará de recibir el calor característico del verano y eso afectará al mercurio. Las previsiones numéricas calculan un descenso térmico de entre dos y cuatro grados en apenas media hora.

Este enfriamiento brusco en las capas bajas de la atmósfera provocará un alivio puntual del ambiente sofocante que se venía arrastrando.

Alteraciones en el viento y la presión

El desplome de los termómetros alterará también la dinámica del viento, especialmente en la costa.

El enfriamiento terrestre romperá momentáneamente la brisa marina habitual de la tarde, generando un repentino periodo de calma o giros en la dirección del viento en puntos localizados.

Eclipse solar en 2024 EFE

Asimismo, la humedad relativa registrará un rápido repunte a medida que descienda la temperatura, debido a una condensación repentina por el descenso térmico.

Este fenómeno propiciará una sensación de humedad más acusada, especialmente en los barrios más próximos al mar justo cuando el sol quede prácticamente oculto.

Previsión para las próximas jornadas

Para los siguientes días se espera una nueva subida de las temperaturas que llegaría a su pico máximo el viernes, con hasta 36°C durante las horas centrales del día en la ciudad de Barcelona.

Las noches continuarán siendo igual de insoportables, con mínimas que se acercarían a los 30°C, pasando ya de noches tórridas a las llamadas noches infernales.

A partir del viernes se espera una bajada progresiva de los termómetros, a la que le seguiría un aumento de la probabilidad de precipitaciones una vez empezada la segunda quincena del mes.

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