Barcelona se prepara para un cambio de tiempo de cara al fin de semana tras encadenar 46 noches tórridas, la mayor cifra hasta la fecha. Según la previsión meteorológica, las lluvias regresarán a la ciudad a partir del viernes 21 de agosto y se mantendrán durante el sábado y el domingo, con posibilidad de chubascos y tormentas, lo que dará una pequeña tregua para los próximos días del mes.
Temporal de lluvias en Barcelona en una imagen de archivo
Lluvia a partir del viernes
El viernes 21 de agosto será la jornada más inestable, con cielos que combinarán claros y nubosidad y una elevada probabilidad de precipitación. Las temperaturas se mantendrán todavía altas, con una máxima cercana a los 28 °C y una mínima de unos 21 °C. La previsión apunta también a la posibilidad de tormentas, especialmente durante los periodos de mayor inestabilidad.
La situación se mantendrá el sábado 22, cuando también se esperan precipitaciones y tormentas. Los termómetros bajarán ligeramente, con una máxima de alrededor de 26 °C y una mínima que se situará en torno a los 20 °C. El domingo 23 continuará la inestabilidad, aunque las temperaturas se mantendrán similares, con máximas de unos 26 °C.
Predicción del tiempo del 21 al 26 de agosto de 2026 del Meteocat
A partir del lunes, el tiempo tenderá a estabilizarse progresivamente. La probabilidad de lluvia descenderá y los cielos presentarán más claros, mientras que las temperaturas volverán a subir poco a poco hasta acercarse de nuevo a los 30 °C durante la próxima semana.
El tiempo este martes
Una climatología variable marca el día de hoy en Barcelona, donde se producirán lloviznas débiles durante la mañana. La ciudad amanece con los cielos tapados para después dar paso a cielos con intervalos nubosos sobre las 18:00 horas. Además, no se descarta la posibilidad de tormentas a lo largo del día.
Según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), este martes la temperatura máxima registrará niveles similares a los de ayer, situándose en los 33 grados –aunque con una sensación térmica de 37–, mientras que las mínimas seguirán oscilando alrededor de los 27 grados.
A ello se sumará una elevada humedad, que incrementará notablemente la sensación térmica y hará que el ambiente resulte especialmente pesado y asfixiante durante buena parte del día.
