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El calor asfixiante sigue dejando su huella en Barcelona.

El Observatorio Fabra de la capital catalana ha batido su récord de temperatura máxima para un mes de septiembre en sus 113 años de historia, tras alcanzar este pasado miércoles los 33,6 grados.

Este dato, confirmado por el Servicio Meteorológico de Catalunya (Meteocat), evidencia la fuerza y la persistencia de las altas temperaturas en la recta final de la temporada estival.

La playa de Barcelona durante una nueva ola de calor EFE

Un verano de marcas sin precedentes

El histórico observatorio barcelonés, ubicado en la icónica montaña del Tibidabo, lleva un verano encadenando registros meteorológicos excepcionales.

Este nuevo récord septembrino llega apenas unos meses después de que, a principios de julio, la estación alcanzara la temperatura más alta de toda su historia con unos sofocantes 40,9 grados.

Hasta este pasado miércoles, la máxima histórica para un mes de septiembre en el Fabra se había mantenido intacta desde el año 1983, cuando los termómetros marcaron 33 grados exactos. Superar esta cifra 40 años después subraya el impacto prolongado del episodio cálido actual que se ha vivido en la capital catalana.

Una joven se remoja el pelo durante la ola de calor / EFE

Las altas temperaturas no dan tregua

Este repunte en las temperaturas no se ha limitado únicamente a las zonas de mayor altitud de la ciudad de Barcelona.

Según los datos aportados por el Meteocat, la estación automática del municipio de Montesquiu, situado en la misma provincia, ha rebasado igualmente su propia marca histórica para este mes tras registrar una máxima de 36,1 grados.

Lejos de dar un respiro inmediato, el calor mantiene su intenso pulso sobre el territorio catalán durante la jornada de este jueves, dejando a su paso valores que superan holgadamente la barrera de los 35 grados en diversas comarcas del interior.

Las previsiones meteorlógicas, además, apuntan a una subida de las temperaturas de cara al este fin de semana.

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