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Barcelona afronta una semana de cambio de tiempo, con un inicio todavía veraniego y temperaturas elevadas, pero con la llegada de la inestabilidad a partir del miércoles. La segunda mitad de la semana estará marcada por un aumento de la probabilidad de lluvia y un descenso progresivo de las temperaturas máximas.

El cambio será especialmente perceptible a partir del 16 de septiembre, cuando, según la previsión oficial de AEMET, las nubes irán ganando terreno y las precipitaciones pasarán a convertirse en el elemento protagonista. La situación se mantendrá durante buena parte de la segunda mitad de la semana.

La Plaza de la Catedral de Barcelona durante una jornada de lluvia EFE

Últimos coletazos del calor

El lunes y el martes serán todavía dos jornadas de tiempo estable, seco y soleado. Después de un domingo con temperaturas que han alcanzado los 30 grados, el lunes y el martes serán incluso más cálidos, con máximas en torno a los 32 grados y mínimas de unos 21.

El cielo permanecerá mayoritariamente despejado y la probabilidad de precipitación será prácticamente nula. Será, por tanto, el tramo más veraniego de la semana, con pocas señales todavía del cambio que se aproxima. El martes, de hecho, podría ser el último día cálido y soleado antes del giro meteorológico.

Cambio brusco del tiempo

La situación comenzará a cambiar el miércoles 16 de septiembre. Durante la primera mitad del día todavía podrían abrirse algunos claros, pero aumentará la presencia de nubosidad y, sobre todo, la atmósfera se volverá progresivamente más inestable.

La probabilidad de precipitación subirá hasta el 40% durante la primera mitad del miércoles, pero el cambio será mucho más evidente por la tarde y noche, cuando alcanza el 95% en la previsión.

Previsión meteorológica de la AEMET para esta semana AEMET

Además, las temperaturas comenzarán a responder a este cambio. La máxima prevista para el miércoles se sitúa alrededor de los 29 grados, tres valores por debajo de los previstos los días anteriores.

Días más lluviosos

La inestabilidad ganará protagonismo el jueves 17. La probabilidad de precipitación se mantiene muy elevada, en torno al 90%, por lo que será una jornada en la que habrá que contar con lluvias y cielos mucho más cubiertos. El descenso térmico también será ya evidente: la previsión apunta a una máxima de 27 y una mínima de 21 grados.

El viernes continuará la situación inestable. La probabilidad de lluvia se sitúa en un 85%, mientras que las temperaturas seguirán bajando ligeramente, con valores previstos de 21 de mínima y 26 grados de máxima.

Tiempo el fin de semana

El cambio de tiempo podría prolongarse hasta el sábado. La previsión mantiene todavía una probabilidad de precipitación del 55%, aunque las temperaturas podrían recuperarse ligeramente, con una máxima prevista de 28 grados.

Esto apunta a un fin de semana todavía variable, pero no necesariamente tan lluvioso como el jueves y el viernes. A estas alturas del pronóstico, además, la predicción para los últimos días presenta una mayor incertidumbre y podría sufrir modificaciones a medida que se acerque la fecha.