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El histórico traspaso de competencias de Rodalies a la Generalitat de Catalunya ha activado una necesidad urgente en el mercado laboral: la falta de profesionales especializados en el sector ferroviario.

La inminente jubilación de una parte importante de las plantillas actuales y la llegada prevista de nuevas flotas de trenes mucho más tecnológicos han encendido las alarmas en el sector, que busca talento a contrarreloj.

Para dar respuesta a este enorme reto, el barrio de Torre Baró ha dado un paso al frente, posicionándose como la nueva gran cantera de talento metropolitano.

Imagen de archivo de un tren de Rodalies / RODALIES

Un éxito de matriculación inmediato

Este curso, el Instituto Pablo R. Picasso ha inaugurado su nueva oferta formativa vinculada al transporte con un éxito arrollador.

El centro ha incorporado un grado medio de Mantenimiento de Material Rodante Ferroviario que ha desbordado todas las previsiones iniciales: 47 personas han presentado su solicitud para competir por las únicas 30 plazas disponibles.

Este interés no es casualidad, ya que los jóvenes son cada vez más conscientes de que estas especializaciones industriales rozan el pleno empleo.

Durante su formación, los estudiantes se adentrarán en disciplinas complejas que van desde la mecánica pesada hasta la electrónica de los nuevos convoyes, pasando por los sistemas de frenado neumático y el diagnóstico informatizado de averías.

La estación de Torre Baró en el barrio de Ciutat Meridiana / METRÓPOLI ABIERTA

Nuevo grado medio

Junto a este ciclo técnico, el instituto también ha puesto en marcha un nuevo grupo de grado medio en Gestión Administrativa, orientado específicamente a las necesidades empresariales del sector del transporte.

Y es que el funcionamiento de la red no depende únicamente de quienes reparan las máquinas, sino también de los perfiles capaces de gestionar la compleja logística de mercancías, la coordinación operativa y la atención al cliente.

El centro en Torre Baró Ayuntamiento de Barcelona

Con esta doble apuesta, el centro de Nou Barris conecta una formación pública de alta calidad con las demandas reales de empleo.

El objetivo es garantizar un flujo constante de personal técnico cualificado para operadores e infraestructuras como Renfe y ADIF, Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) y Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC).

Transformación de las aulas y horizonte 2030

Adaptar un centro educativo a la maquinaria pesada y la tecnología del sector ferroviario requiere una transformación integral.

Por ello, durante los meses de verano ya se ha ejecutado la primera fase de las obras para adecuar los talleres tecnológicos del instituto.

Torre Baró en una imagen de archivo GALA ESPÍN Barcelona

Estos trabajos han supuesto un gran esfuerzo arquitectónico para reconvertir espacios convencionales en naves de trabajo y zonas de simulación que replican con exactitud el entorno real que los alumnos se encontrarán en los hangares y cocheras.

Esta reforma es solo el punto de partida de un plan director de actuaciones que se extenderá hasta el año 2030. En los próximos cursos, el Instituto Pablo R. Picasso tiene previsto seguir ampliando su músculo educativo incorporando nuevos estudios ligados a la movilidad del futuro, la logística y el sector del metal.