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Cada vez son más los barceloneses que deciden armar las maletas y dar un giro radical a su rutina para escapar de la presión inmobiliaria y el ritmo vertiginoso de la capital catalana.

La búsqueda de tranquilidad, el contacto pleno con la naturaleza y la posibilidad de acceder a una vivienda asequible han impulsado un fenómeno creciente de éxodo hacia la España rural.

El caso de Estrella es un claro reflejo de esta transformación. Tras trabajar durante años como auxiliar de enfermería y sufrir una grave lesión de columna que forzó su retiro, su vida cambió de forma drástica al enfrentarse a un duro diagnóstico de cáncer.

Fue durante ese difícil proceso médico cuando decidió reprogramar sus prioridades y lanzarse a construir una etapa completamente nueva lejos del asfalto.

Un refugio entre tratamientos

La determinación de Estrella cobró fuerza en pleno proceso de recuperación. Según relataba la propia protagonista, los viajes hacia el norte de la península se convirtieron en su mejor medicina emocional.

Entre sesión y sesión de quimioterapia se desplazaba hasta tierras asturianas para supervisar sobre el terreno la restauración de los inmuebles, según relata en el canal de YouTube Hilux Aventura.

Esa escapada recurrente no solo le devolvió las fuerzas para superar la enfermedad, sino que reafirmó su compromiso de vivir haciendo lo que realmente le apasionaba. Superado el bache de salud, el traslado definitivo se convirtió en una realidad.

Una inversión rural

El hallazgo inmobiliario se gestó tiempo atrás tras una exhaustiva búsqueda de oportunidades por el norte. Estrella logró adquirir un lote de tres casas tradicionales en ruinas por un total de 34.000 euros, un importe impensable para cualquier tipo de propiedad en el área metropolitana de Barcelona.

Junto a su madre de 84 años, la exauxiliar se instaló en una pequeña aldea prácticamente deshabitada de Asturias para liderar la rehabilitación.

A base de esfuerzo personal, reutilización de materiales antiguos e ingenio, han logrado transformar el estado original de las viviendas sin perder la esencia arquitectónica del lugar.

Autosuficiencia

El cambio de vida ha traído consigo un modelo de autosuficiencia que dista enormemente del coste habitual de los suministros en la gran ciudad.

En su nuevo enclave no pagan recibos de agua gracias a un sistema propio que extrae el recurso directamente del manantial comunitario mediante una bomba conectada a la fuente local.

A este ahorro en las facturas se suma el cultivo de sus propios huertos de patatas y tomates, en los que su madre participa activamente.

Para Estrella, la decisión de dejar atrás Barcelona no solo supuso un ahorro económico considerable, sino la oportunidad de sanar y recuperar una vitalidad que la ciudad le había arrebatado.