Barcelona guarda edificios que forman parte de su historia pero que no siempre están al alcance del público. Uno de ellos es la Llotja de Mar, que el próximo 24 de septiembre abrirá sus puertas de forma gratuita con motivo de la Mercè. Durante esta jornada, los visitantes podrán conocer algunos de los espacios más singulares del edificio sin necesidad de reservar previamente.
La Cambra de Comerç de Barcelona organizará las visitas entre las 11:00 y las 17:00 horas. El recorrido permitirá adentrarse en un inmueble con más de siete siglos de historia y descubrir diferentes estancias vinculadas al pasado comercial, cultural e institucional de la ciudad.
Una sala gótica con historia
La visita arrancará por la entrada principal de la Llotja, en el Pla de Palau, y continuará por diferentes espacios de la planta baja y la planta noble. Uno de los puntos destacados será el Saló de Contractacions, uno de los grandes ejemplos del gótico civil catalán.
La sala estuvo relacionada con la Taula de Canvi, considerada el primer banco público de Europa en el siglo XV. También tiene un episodio destacado en la historia cultural de la ciudad: en 1708 acogió la primera representación de ópera en la Península Ibérica.
Del Patio Neoclásico al Saló Daurat
Otro de los espacios que podrán recorrer los visitantes es el Patio Neoclásico, construido en el siglo XVIII sobre un antiguo jardín de cítricos. En su centro se encuentra una fuente presidida por una escultura de Neptuno acompañada de cuatro alegorías de los continentes.
El recorrido continuará por la Escala d'Honor hasta llegar a la planta noble y al Saló del Consolat de Mar, decorado con frescos y un retrato de Antoni de Capmany. También se podrá acceder al Saló Daurat, creado durante la reforma neoclásica y redecorado a principios del siglo XX por el arquitecto modernista Lluís Domènech i Muntaner.
Interior de la Llotja de Mar
La visita permitirá además contemplar algunas piezas históricas que forman parte del edificio, como la escultura de Lucrècia, de Damià Campeny, varias maquetas de barcos presentadas en la Exposición Universal de 1929 y el primer farol de gas instalado en Barcelona.
Un edificio ligado al comercio de Barcelona
La historia de la Llotja está estrechamente vinculada al desarrollo comercial de Barcelona. Sus orígenes se sitúan en el siglo XIV, cuando Pere III el Cerimoniós autorizó su construcción en el barrio de La Ribera para facilitar las negociaciones entre mercaderes.
Durante siglos, el edificio estuvo relacionado con el Consolat de Mar y el Consell de Cent. Sin embargo, la Guerra de Sucesión de 1714 supuso un cambio en sus funciones y la Llotja pasó a ser utilizada como cuartel militar por las tropas borbónicas.
A partir de 1758, la Reial Junta Particular de Comerç asumió su gestión y promovió una importante transformación del inmueble. La reforma neoclásica buscaba convertir la Llotja en uno de los centros de la modernización económica, industrial y artística de Catalunya.
De la política del siglo XIX a la actualidad
La Llotja también fue escenario de diferentes episodios políticos durante el siglo XIX. Desde su terraza se proclamaron la Constitución liberal de 1820, el Estatuto Real de 1834 y la Constitución de 1836. En 1885, sus dependencias acogieron además el debate y la aprobación del Memorial de greuges.
Fachada de la Llotja de Mar en una imagen de archivo
Más de 700 años después de sus orígenes, el edificio continúa en activo como sede corporativa de la Cambra de Comerç de Barcelona. Con motivo de la Mercè, una parte de sus dependencias podrá visitarse gratuitamente el 24 de septiembre, de 11:00 a 17:00 horas y sin reserva previa.
