Eulogio Dávalos , el guitarrista más importante de Chile, con sólo once años, ya realizó su primera gira de conciertos en el país hasta que partió a la Cámara de Música de Buenos Aires para seguir su formación musical. A los 18 años se juntó con Miguel Ángel Cherubito y ambos formaron el dúo internacional de guitarra Dávalos & Cheruvito y así ofrecieron hasta 800 conciertos en veinte años en lugares tan emblemáticos como el Carnagie Hall, el Museo del Louvre, el Kremlin o en el Palau de la Música Catalana.

Actualmente es el presidente de la Asociación Salvador Allende de Barcelona, ciudad donde reside desde 1975, cuando llegó como exiliado político después de recibir tres acusaciones y disponer de 48 horas para salir de Buenos Aires. En 2010 fue el primer latinoamericano que obtuvo la primera Medalla de Honor de la Ciudad de Barcelona.

Recién llegado a la capital catalana, Eulogio abrió una escuela de música en la rambla de Catalunya con el nombre se su padre. Al tiempo, entró en vigor la Ley de Arrendamiento Urbano (LAU) “que nos apretó el precio por el espacio”, explica Eulogio, y trasladó la escuela a la calle de Entença.

El dúo Dávalos y Cherubito al inicio de su carrera musical / E.D.



Ya retirado como profesor, Eulogio buscaba un lugar donde seguir apostando por la música entre los jóvenes y decidió donar un “buen piano alemán” a cambio de gestionar un espacio para ensayos musicales y así fue, hoy Eulogio coordina la sala Miguel Llobet, espacio que rinde homenaje al afamado guitarrista fallecido durante la Guerra Civil. La sala, ubicada en el Casal de Barri i Ludoteca de la Vall d´Hebron Can Travi acoge representaciones de orquestas clásicas, solistas del conservatorio municipal de música de Barcelona y niños desde los seis años hasta adolescentes de 16.

“Si en Eulogio hay una característica predominante, sin duda es el compromiso. Esa virtud tan humana y tan desprestigiada últimamente”, escribe Joan Manuel Serrat sobre Eulogio en el prólogo biográfico del guitarrista chileno. “Guitarrista aferrado a su convicciones, maestro excepcional y promotor indispensable del Certamen Internacional de Guitarra Miguel Llobet”, así lo define el cantautor catalán, el mismo que le entregó en diciembre de 2014 el Premio Joan Alsina de los Derechos Humanos.

Joan Manuel Serrat entrega el premio Joan Alsina de los DD.HH al guitarrista / E.D.



 

Eulogio es músico y musicante porque lleva la música a todas las facetas de expresión de su vida. Lo último, su libro: 'Una leyenda hecha guitarra. Memorias de Eulogio Dávalos'. Una obra que recopila su vida en cuerdas de guitarra. Seis capítulos que se corresponden a las seis cuerdas de una guitarra: la primera es su juventud, la segunda, el trajín de sus viajes más constructivos, ya que en una de sus idas a Sudamérica, grabó piezas como Stravinsky y fue la primera vez que se grababa El concierto de Aranjuez en Latinoamérica; la tercera cuerda corresponde a su época de exilio en Barcelona y de batalla cultural contra el fascismo; la cuarta cuerda responde a un estado de madurez musical y personal suficiente con el que abrió la escuela musical en Barcelona mientras vivía con Chile en su corazón; la quinta cuerda es todo legado, fruto de sus representaciones en salas y festivales  de gran calado musical y la sexta es agradecimiento al reconocimiento social por su trayectoria musical. Al principio de cada uno de sus seis capítulos, un código QR permite escuchar una obra escogida e interpretada por el maestro Eulogio Dávalos. Tanto los guitarristas ya consagrados como sus alumnos reconocen el talento de Eulogio tocando la guitarra clásica, la misma que sirve para tocar todas las variedades de cuerda, tanto hombres como mujeres. Mimita es un ejemplo que aparece en la biografía de Dávalos. Ella fue “la primera dama de la guitarra”, musa que inspiró el certamen internacional de guitarra que llevara su nombre.

'Memorias de Eulogio Dávalos', referente guitarrista internacional / AROA ORTEGA



Hoy, Eulogio Dávalos, escucha la música de los pequeños que igual que él, viven atraídos por algún instrumento; anima a todas las personas a escuchar música barroca, rock o lo que guste. Impulsor de una labor pública cultural, activista político, “creador y pensador del sonido bien hecho”, según Gabriel Brnčić, compositor de electroacústica y autor del epílogo de las memorias de Eulogio Dávalos.

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