A Sebastián Garay no le falta carisma. Mira fijamente a la cámara y habla. Sincero, convencido. Como buen argentino, sabe chamuyar. Desde Mendoza ha llegado a Barcelona para tocar en el marco del Festival BarnaSants de música de autor, cuyo invitado en esta edición es Argentina.

Es por ello que, este jueves, el folclore embriagará el Harlem Jazz Club. “Desde la primera vez que pisé España quise tocar en este festival que, para mí, es el mejor de música de autor en el país”, ha confesado el artista en una entrevista con Metrópoli Abierta. Pero su actuación no acaba aquí: más adelante, el 28 de marzo, tocará en el Consulado de Argentina en Barcelona.

Con solo cuatro años –a la par que aprendía a hablar– el mendocino empezó a recitar tangos frente a su padre. De adolescente se encerró en su habitación, sacó la guitarra –empolvada– de un armario y empezó a tocar solo. De forma autodidacta. Su historia, de algún modo, recuerda a la película de animación, Coco. Pero en versión argentina. En ese contexto de soledad aprendió a tocar su primera canción: Luna tucumana, del cantautor y periodista Atahualpa Yupanqui, narrador de raíz quechua.

De hecho, Garay reivindica a través de sus palabras y sus notas los orígenes, las raíces, la tierra. En 2008 debutó con su primer disco Piel y barro y, más adelante, en 2015, sacó su segundo álbum Folclor o no folclor. Un símil de “ser o no ser” de Shakespeare. ¿Qué se entiende por folclor hoy? Esa es la cuestión.

El músico recuerda con orgullo la vez que tocó La media luna con la gran Mercedes Sosa, así como la vez que compartió escenario con los cantautores Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina. En su último trabajo, Garay incluye una cover de Charly García, genio del rock en Argentina, así como un tema en el que homenajea a los inmigrantes peruanos, bolivianos, chilenos y paraguayos, Los hermanos del sol.

Recibimos al músico en la redacción de Metrópoli Abierta donde conversamos sobre Barcelona, América Latina, la música, el folclor, los viajes, las empanadas argentinas y –cómo no– el vino de su región. Con su guitarra y una canción nos revela su actitud hacia la vida. En una palabra: agradecimiento. Adelante, descubre: dale al play.

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