La Rambla está tocada de muerte. La crisis derivada del coronavirus y la ausencia de turistas han dejado a la gran mayoría de negocios del emblemático paseo en una situación económica muy preocupante. "Hay abiertos solo entre un 30 y un 35% de los establecimientos", explica el presidente de Amics de la Rambla, Fermín Villar, una asociación formada por vecinos y comerciantes de la Rambla y la plaza de Catalunya. Y los comercios y bares que han levantado la persiana difícilmente sobrevivirán ante la falta de visitantes foráneos.

"En 2017, tras los atentados, ya advertimos que los negocios de la Rambla dependían en exceso del turismo. Ahora se ha demostrado que esta dependencia es casi exclusiva", dice Villar en conversación con Metrópoli Abierta. Amics de la Rambla desconoce cuántos locales ya han cerrado definitivamente. "Sabemos de cuatro o cinco que ya no volverán abrir, entre ellos algunas bisuterías y el Café de la NBA , y hay muchos rumores de que Inditex puede acabar clausurando la tienda Oysho. También hay muchos comercios y bares que ahora están cerrados pero que esperan poder funcionar de nuevo". A modo de ejemplo, Villar subraya que ahora por la Rambla pasan unas 3.000 personas. "Antes la media diaria era de 180.000".  

"¿DEJAMOS MORIR A LA RAMBLA?"

Villar manifiesta su preocupación por el futuro del emblemático paseo. "¿Qué hacemos? ¿Dejamos morir a la Rambla?", se pregunta. Villar se muestra especialmente crítico ante la "falta de propuestas y de agilidad" por parte del Ayuntamiento, y los "mensajes contradictorios" lanzados por la Generalitat y el Estado. Defiende la necesidad de que la Rambla se reinvente y se reenfoque para intentar atraer de nuevo a los barceloneses. "La mejor manera sería utilizar la calle como escenario. Es un espacio amplísimo". El presidente de la asociación también quiere que el paseo se peatonalice. "Llevamos años reclamándolo, pero no hay forma. Transports Metropolitans de Barcelona se niega en redondo a quitar los autobuses".

Clientes en el mercado de la Boqueria, a finales de mayo / LA BOQUERIA 



La Boqueria, el mercado más conocido de la ciudad, también se resiente de la ausencia de turistas. Estaba, como el resto de negocios del entorno, muy enfocado a los visitantes, con numerosas paradas con productos preparados para llevar. "Ahora es un mercado de ciudad, de barrio. Seguramente hay abiertas el doble de paradas que en otros mercados, pero parece un espacio muy vacío. Los establecimientos que funcionan son los que están enfocados al público local", apunta Villar.

A nivel general de toda la Rambla, Villar lamenta que los empresarios lo pasarán mal, pero muchas personas acabarán perdiendo el trabajo. Un negocio de restauración, con turistas, podía llegar a facturar 10.000 euros al día. Ahora, la cifra es muy inferior, comentan algunos comerciantes. "A veces no llega ni a 500 euros". Villar explica que antes de la crisis un establecimiento de 100 metros cuadrados podía pagar entre 18.000 y 20.000 euros al mes de alquiler. Ahora, para evitar cerrar, muchos de estos importes se tendrán que renegociar.

RECUPERACIÓN DEL TEATRO PRINCIPAL

Pero no todo son noticias negativas en la Rambla. En un futuro, el Teatro Principal reabrirá. El empresario hotelero José María Trenor, de la cadena Praktik, encabeza un grupo inversor para transformar el espacio escénico más antiguo de Barcelona. Trenor ha firmado un acuerdo de cesión con la empresa Balañá, dueña del edificio, por 50 años. "Hace un mes y medio hicimos una visita con el concejal de Cultura, Joan Subirats. Ahora se están haciendo obras estructurales", cuenta Villar. El Ayuntamiento confirma que el espacio tiene una licencia de obras "urgentes" desde el pasado mes de febrero. 

El objetivo del grupo empresarial es convertir el Principal en un equipamiento con programación todo el año y en un punto de encuentro de empresas para potenciar la parte sur de la Rambla. "El proyecto también conllevará una vertiente social", desvela Villar. La reforma implicará intervenciones en los cuatro espacios interiores del Principal: el teatro, la Cúpula Venus, el frontón Jai-Alai y la sala Latino. "La sala grande será un espacio polivalente. Albergará funciones teatrales, pero las butacas se podrán tumbar para que pueda acoger todo tipo de actos. Y en el frontón, la idea es que se puedan hacer desde desfiles de moda a exposiciones de arte", añade el presidente de Amics de la Rambla.  

El Teatro Principal de la Rambla, este julio / JORDI SUBIRANA



DANIEL MÒDOL, ENTRE LOS ARQUITECTOS

El futuro del teatro también pasará por acoger eventos relacionados con la innovación y el deporte. "Hemos propuesto que pueda celebrarse un campeonato de baloncesto de tres x tres. El proyecto contempla que se utilicen los 10.500 metros cuadrados del edificio", dice Villar. El equipamiento también será más permeable, con diversos accesos desde la Rambla y las calles adyacentes, como el pasaje que abrirá dese la discoteca Boulevard hasta la calle de Lancaster, precisa Villar. Detras de la reforma del Principal está un equipo de arquitectos entre los que colaboran el exconcejal del PSC, Daniel Mòdol, y el taller de Enric Batlle.

La recuperación del Principal debería ir de la mano de la reforma de la Rambla, prevista para 2021, y que ha dibujado la arquitecta y exregidora Itziar González. Sin embargo habrá que ver cómo quedan los trabajos con la crisis económica y las inversiones más urgentes que deberá acometer el Ayuntamiento. "Este julio se tenía que presentar el proyecto ejecutivo, pero no sabemos nada", advierte Villar. "Nosotros somos partidarios de que la reforma se inicie cuanto antes. Si esperamos mucho costará convencer a nuestros asociados de que se haga con los negocios en plena crisis.

TRES PLAZAS EN LA REFORMA

La remodelación de la Rambla prevé la construcción de tres grandes plazas, a la altura del Liceu, la iglesia de Betlem y el Principal, que también servirán para destacar estos icónicos edificios. Además, el diseño de González y su equipo prevé dejar un carril de circulación de subida y otro de bajada y ampliar aceras y el paseo central. La propuesta también plantea que más personas vuelvan a vivir en el paseo, reordenar y reducir los usos del espacio público, ganar zonas verdes y reabrir al barrio y a la ciudad los equipamientos patrimoniales y culturales. Y ahí la recuperación del Teatro Principal será una pieza fundamental.

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