Cinco años después de su muerte, el homenaje de Barcelona a Bernardo Cortés comienza a perfilarse. Así lo comunicó este martes el regidor de Ciutat Vella, Jordi Rabassa, a instancias de ERC en el Ayuntamiento.

El conocido poeta de la Barceloneta falleció en marzo de 2017 a los 83 años, y desde entonces está pendiente un acto de recuerdo en su memoria. De hecho, hace un lustro el consistorio montó un pequeño homenaje únicamente con familia y amigos del artista, y luego planteó la instalación de un mural o una estatua en la calle, dos iniciativas que finalmente se guardaron en un cajón.

Por todo esto, ERC planteó este martes, en la Comisión de Derechos Sociales, la instalación de una placa en su memoria en la calle de los Pescadors de la Barceloneta, donde Cortés vivió desde su juventud. “Algunas personas encarnan una época y un lugar, y forman parte de nuestra memoria colectiva, como Ocaña, la Moños y como el propio Bernardo Cortés, que nos evoca una vieja Barcelona desaparecida y añorada”, expresó la regidora republicana Marina Gassol.

DE LA BARCELONETA A LA FAMA

Nacido en Jaén en 1934, Bernardo Cortés se trasladó a Barcelona cuando tenía 19 años. Ya desde joven comenzó a destacar cantando en restaurantes de la Barceloneta y escribiendo poesía. Poco a poco se fue haciendo conocido en el barrio, y de ahí en toda la ciudad.

Bernardo Cortés junto a su imitador, Palomino / TV3

Finalmente, en los años 90 saltó a la fama gracias a las imitaciones que el periodista Oriol Grau hizo de él, bajo el nombre de Palomino, en programas de televisión como Al ataque de Alfons Arús y Sense títol de Andreu Buenafuente.