El mercado de Santa Caterina en Barcelona

El mercado de Santa Caterina en Barcelona Ayuntamiento de BCN

Ciutat vella

Los comerciantes del mercado Santa Caterina de Barcelona rechazan las restricciones de movilidad de la Via Laietana

Los paradistas temen que las multas a vehículos no autorizados que arrancan el 27 de abril hundan definitivamente sus negocios

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La remodelación de la Via Laietana sigue generando dolores de cabeza en su entorno más cercano.

Los comerciantes del histórico Mercat de Santa Caterina han alzado la voz contra los nuevos cambios de movilidad implantados en la céntrica arteria barcelonesa, asegurando que las restricciones de tráfico están asfixiando sus negocios.

El punto crítico de sus quejas tiene fecha en el calendario: el próximo 27 de abril.

Ese día, el Ayuntamiento empezará a multar a los vehículos privados, que no sean de vecinos o servicios esenciales, que circulen en sentido ascendente por la Via Laietana.

Mercat de Santa Caterina en una imagen de archivo

Mercat de Santa Caterina en una imagen de archivo Archivo

Para David Barroso, presidente de los paradistas, esta medida es la puntilla para un sector que ya viene muy tocado tras cuatro años que duraron las obras y en las que el sector perdió un 30% de la facturación que todavía no han recuperado.

La propuesta del mercado

El temor de los comerciantes es que el miedo a las multas y la dificultad de acceso frenen de golpe la llegada de compradores de otros barrios, ya que la Via Laietana es la única arteria para entrar y salir del recinto.

Para mitigar este impacto, desde Santa Caterina han lanzado una propuesta al consistorio: permitir que los coches puedan circular en sentido ascendente si justifican que han hecho uso del aparcamiento del mercado.

El mercado de Santa Caterina en Barcelona

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Aunque los paradistas son conscientes de que los cambios no serán de un día para otro, no renuncian a su escenario ideal: recuperar la movilidad previa a las obras, con dos carriles de subida y dos de bajada.

Barroso sugiere que esto sería viable si, de subida, el carril bici compartiera espacio con el autobús, tal y como ocurre en el sentido de bajada, según ha explicado en betevé.

El caos de la carga y descarga

Al problema del tráfico general se suma el descontrol diario a las puertas del mercado.

Los comerciantes denuncian que las zonas de carga y descarga frente al edificio están constantemente saturadas por camiones y furgonetas que no tienen nada que ver con el recinto.

El presidente del mercado subraya que no piden eliminar estas plazas, necesarias para abastecer al resto de comercios de la zona, pero sí exigen un control estricto o un cambio de horarios, ya que el mal uso de estos espacios es un problema que arrastran desde hace años sin solución a la vista.