Tiendas de 'souvenirs', en la calle Comtal de Barcelona / METRÓPOLI - JORDI SUBIRANA

Tiendas de 'souvenirs', en la calle Comtal de Barcelona / METRÓPOLI - JORDI SUBIRANA

Ciutat vella

Barcelona frena la proliferación de tiendas de productos de marihuana y locales de uñas en Ciutat Vella

La normativa impulsada por el gobierno municipal, que cuenta con el aval de Junts, triplica las actividades económicas reguladas para proteger la convivencia vecinal y prioriza el tejido cultural del centro histórico frente al ocio nocturno descontrolado

Relacionado: El PP celebra que el Plan de Usos de Ciutat Vella de Barcelona prohíba nuevas tiendas de cannabis

Leer en Castellano
Publicada
Actualizada

Noticias relacionadas

El Ayuntamiento de Barcelona ha dado a conocer este viernes, 15 de mayo, el nuevo Plan de Usos de Ciutat Vella, una herramienta urbanística diseñada para poner coto a la proliferación de ciertos negocios que amenazan el comercio tradicional y la convivencia en el distrito más céntrico de la ciudad.

El tercer teniente de alcalde y concejal de Ciutat Vella, Albert Batlle, ha sido el encargado de desgranar las claves de esta normativa, que limitará de forma estricta la apertura de nuevas tiendas dedicadas a la venta de productos derivados de la marihuana, popularmente conocidas como grow shops.

Acompañado por el jefe de Urbanismo del consistorio, David Martínez, el gerente de Ciutat Vella, Fèlix Ortega, y el comisionado por el Pacto de Ciutat Vella, Ivan Pera, Batlle ha explicado que el nuevo documento supone un salto cuantitativo y cualitativo en el control comercial.

Un plan más duro

El plan endurece las restricciones al comercio no cotidiano y triplica el número de actividades reguladas, pasando de las 55 actuales a un total de 180.

El teniente de alcalde de Prevención y Seguridad de Barcelona, Albert Batlle

El teniente de alcalde de Prevención y Seguridad de Barcelona, Albert Batlle

Esta ampliación normativa servirá como escudo para condicionar drásticamente la apertura no solo de los grow shops, sino también de otros negocios de fuerte impacto visual y escaso valor para el residente, como los salones de manicura y pedicura o las tiendas de venta de carcasas de teléfonos móviles.

El concejal ha definido la medida como un plan de marcado carácter "continuista", pero dotado de un modelo regulador "mucho más ágil, preciso y quirúrgico". En palabras del propio Batlle, el consistorio aplicará un marcaje "cuerpo a cuerpo" sobre aquellas actividades que generan un mayor impacto negativo en la convivencia con los vecinos y en la saturación del espacio público, protegiendo así la identidad de los barrios que conforman el distrito.

Ocio nocturno

Como contrapartida a estas limitaciones comerciales, la nueva regulación abre la puerta a la revitalización artística del centro al priorizar los usos culturales y musicales.

Locales cerrados de la calle Ferran del Gòtic de Barcelona / SIMÓN SÁNCHEZ

Locales cerrados de la calle Ferran del Gòtic de Barcelona / SIMÓN SÁNCHEZ

Sin embargo, el gobierno municipal ha querido dejar muy claro que esta flexibilización cultural no supondrá una vía libre para el ocio nocturno.

Batlle ha subrayado que, en ningún caso, el plan permitirá la libre apertura de discotecas, sino que facilitará exclusivamente el desarrollo de aquellas actividades artísticas y culturales que la ciudad sí desea ver prosperar.

Apoyo de Junts

A nivel político, el plan tiene el camino despejado para su aprobación definitiva. El grupo municipal de Junts ya ha adelantado su apoyo a la propuesta del gobierno de Jaume Collboni.

Gracias a este respaldo, el Plan de Usos de Ciutat Vella superará sin problemas su primera votación el próximo martes en la Comisión de Urbanismo, quedando listo para su ratificación definitiva en el pleno municipal previsto para finales de este mismo mes de mayo.

El concejal de Junts, Damià Calvet, ha defendido que el plan tiene "amplia mayoría social y política" y considera que su modificación hará más efectiva la convivencia y la vida vecinal.

El concejal de Junts, Damià Calvet

El concejal de Junts, Damià Calvet Europa Press

Ha expresado que el documento tiene apoyo "desde Amics de la Rambla hasta la Associació de la Plaça Reial o la Associació de veïns del Gòtic", aunque 2 de las grandes entidades, la Federació d'Associacions Veïnals de Barcelona (FAVB) y la Confederació d'Associacions Veïnals de Catalunya (CONFAVC), se han posicionado en contra.

"Un tema fundamental también del trabajo que hemos hecho con el gobierno y de nuestra posición favorable a la aprobación del plan de usos es este plan que aumenta mucho la capacidad de inspección y de sanción y cierre de actividades", ha dicho.

Calvet ha señalado que una novedad "importante" que Junts propuso y el gobierno municipal aceptó es que todas las actividades consideradas sin valor añadido implantadas antes de la suspensión de licencias tendrán que acreditar sus condiciones antes de 18 meses y, en caso de que no lo hagan, serán sancionadas y eventualmente cerradas.