La sociedad barcelonesa Meridia Iberian Real Estate va a hacer de oro a sus accionistas. La junta general celebrada hace pocos días ha acordado por unanimidad la reducción del capital en 81,4 millones de euros, con el objetivo de devolver aportaciones a los socios.

La operación se lleva a cabo mediante la reducción del valor nominal de todas las acciones, que pasa de 1 a 0,036 euros. El capital se recorta, pues, en un 96,4%.

Triple actividad

Dado que se trata de una simple devolución de capital aportado anteriormente, el trasiego no tiene implicaciones fiscales, es decir, las sumas entregadas a los afortunados tenedores de los títulos serán limpias de polvo y paja.

Meridia Iberian Real Estate es una de las compañías inmobiliarias del grupo inversor Meridia.

Este consorcio fundado por Javier Faus Santasusana tiene tres campos de actuación: el capital riesgo, o compra de participaciones en otras compañías; la inversión en bienes raíces; “venture capital” o la inversión en empresas de reciente creación pero que tienen expectativas de un crecimiento rápido.

Fundación

Grupo Meridia es la única gestora de fondos existente en Cataluña que aborda las tres actividades. Javier Fauslidera Grupo Meridia desde sus oficinas de Diagonal, en un gran inmueble de oficinas situado frente al centro comercial l’Illa Diagonal.

Este ejecutivo, que antes ejerció de abogado, lleva casi dos décadas en el negocio del ladrillo. Su primera gran operación la llevó a buen puerto en 2001, cuando captó 285 millones procedentes de inversores apiñados en torno del Deutsche Bank para la adquisición del emblemático hotel Arts, sito en el puerto olímpico de Barcelona. Un lustro después dio el “pase” al fondo soberano de Singapur, con una jugosa plusvalía para todos los vendedores.

Crecimiento

A continuación, Faus constituyó Meridia I, que repitió la jugada pero esta vez con un lote de hoteles en el extranjero. Tras la oportuna maduración, se enajenaron todos los establecimientos y Meridia I se extinguió en 2014. Su nacimiento y desarrollo coincidió con la crisis, pese a lo cual arrojó un rendimiento del 12%.

En 2014, el grupo montó Meridia II. En 2015 lanzó Mnext, para las inversiones en “venture capital”. En 2016 puso en marcha Meridia III y el capital riesgo.

En conjunto, todas las gestoras Meridia han acometido desde 2006 unas inversiones de 1.300 millones. La mitad de ellos son recursos propios aportados por los inversores y la otra mitad, financiación bancaria.

La captación de inversores no es tarea fácil. El proceso para estructurar un fondo se puede prolongar hasta nueve meses. Para un vehículo medio de 200 millones, hay que realizar presentaciones a un centenar de interesados, de los que finalmente acaban poniendo dinero una quincena. Entre la creación del fondo y la última fase del proceso, esto es, la venta de sus activos, el plazo que transcurre se puede extender hasta siete años.

Nuevas operaciones

Los inversores que participan en Meridia son tanto españoles como extranjeros. Estos últimos son sobre todo fondos de fondos, aseguradoras, gestoras de pensiones y en menor medida, oficinas familiares. Todos ellos tienen una nota común y es que huyen de la publicidad como de la peste.

Meridia ha estado muy activa este año. Desde comienzos de enero ha comprado el hotel Tryp Chamartín, en Madrid; también ha vendido 18 edificios de oficinas en Madrid y Barcelona a la suiza Partners Group, por 215 millones, que llevaban varios años en la cartera de Meridia.

En el ámbito del capital riesgo, Meridia ha tomado una participación minoritaria en la empresa Kipenzy, que tiene 125 tiendas de comida para mascotas en España y Portugal con el rótulo Kiwoko, así como 75 clínicas y ocho hospitales veterinarios.