El Ayuntamiento de Barcelona pagará más de 254.000 euros a una empresa para que le dé asistencia técnica sobre la dirección facultativa de contratos otorgados con anterioridad por el propio consistorio. Así se desprende de un decreto de la alcaldía firmado el pasado 24 de abril. En concreto, el objeto del contrato es “la asistencia técnica al Departamento de Gestión de la Movilidad de la Dirección de Servicios de Movilidad y al Departamento de Espacio Urbano de la Dirección de Servicios de Infraestructuras del Ayuntamiento de Barcelona en la dirección facultativa de diferentes contratos de servicios con medidas de contratación pública sostenible”.

Al curioso contrato se presentaron tres ofertas: una, de la empresa Iplan Gestión Integral, fue descartada por haber presentado su oferta fuera de plazo. Otra oferta pertenecía a la compañía Tec-Cuatro, que resultó perdedora. Esta consultora presentó una oferta sólo 10 euros más cara que la ganadora del concurso, TPF Getinsa Euroestudios: 210.486,69 euros frente a 210.476,69 euros, cantidades a las que hay que sumar el correspondiente IVA del 21%. Se da la circunstancia de que, según consta en el pliego de prescripciones administrativas particulares, el presupuesto del contrato es de 210.486,69 euros más el IVA. Resulta, por tanto, aún más extraño que la ganadora rebajó sólo 10 euros su oferta para ser más económica que la de su rival que, por otro lado, pujó al máximo hasta el último céntimo.

CERO PUNTOS

Curiosamente, Tec-Cuatro se llevó cero puntos en el total de apartados que puntuaban su oferta, mientras que TPF Getinsa Euroestudios se llevó 100 puntos sobre 100. Casualidades de la vida, Tec-Cuatro es una ingeniería investigada en el marco del Caso 3%, es decir, en el sumario por corrupción que salpica a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC). Uno de sus socios, Albert García Bragado, llegó a ser detenido en 2015 por la Guardia Civil en el marco de esa investigación, al haberse encontrado evidencias de que la consultora había realizado una donación de 50.000 euros a la fundación de la formación convergente.

Las sospechas nacían de que había obtenido adjudicaciones por más de 1,3 millones de euros por un proyecto de desdoblamiento de una carretera y por el proyecto de la estación del AVE en Girona. En esa época, las restricciones en obras públicas eran ya muy importantes. Además, el presidente de la mesa de adjudicación en ambos contratos había sido Josep Antoni Rosell, director de la empresa pública Infraestructures, que también fue detenido en la operación. Asimismo, se detectaron operativas de adjudicaciones sospechosas de varios contratos más logrados por esta consultora.

UNA APOSTILLA CON SORPRESA 

La extraña situación de la nueva adjudicación del Ayuntamiento de Barcelona, no obstante, tiene un epílogo no menos extraño: una apostilla en el acta de adjudicación señala que TPF Getinsa Euroestudios “ha presentado en su oferta un compromiso de unión temporal de empresas con la empresa Ingenieros Emetres, constituyendo TPF Getinsa Euroestudios SA, Ingenieros Emetres SLP (UTE)”. A pesar de que la adjudicación formal ya es a la UTE, las valoraciones se realizaron en base a la oferta presentada únicamente por una de las compañías de esa UTE.

El informe realizado por los técnicos municipales para justificar el contrato y el correspondiente desembolso señala que el trabajo a realizar por los adjudicatarios es “una serie de tareas de carácter técnico, en el ejercicio de sus competencias, así como de seguimiento técnico de la correcta ejecución de los servicios de mantenimiento siguientes, que han sido objeto de contratación externa”.



SUPERVISAR AL SUPERVISOR

A continuación, el informe detalla que los contratos que se han de supervisar son los de mantenimiento y reparación de las instalaciones y los sistemas de regulación del tráfico en la ciudad de Barcelona, así como servicios especializados en mantenimiento, reparación, adaptación y supervisión de instalaciones en el Centro de Gestión de la Movilidad Urbana de la ciudad de Barcelona. Además, tendrá también tareas sobre el mantenimiento de los sistemas de visión artificial y el mantenimiento, reparación y modificación de los equipos de cinemómetros y radares instalados en la ciudad. La UTE ganadora deberá confirmar la dirección facultativa, la asistencia en la recepción de obras, la redacción de los pliegos de prescripciones técnicas para los contratos de servicios, la redacción de informes y tareas auxiliares relacionadas con los contratos anteriores.

Ello supone algo así como supervisar al supervisor, ya que, como se indica en el pliego de prescripciones técnicas, TPF ha de comprobar la correcta ejecución de las operaciones de mantenimiento de los contratos citados, promover reuniones periódicas con cada uno de los contratistas, inspeccionar los equipamientos o elaborar un informe mensual con el seguimiento de cada uno de los contratos de los servicios de mantenimiento, entre otras cosas.

NUEVE MESES DE TRABAJO

El informe reconoce que “estas actuaciones son de competencia municipal y tienen como objetivo garantizar la correcta prestación de los servicios citados” y subraya que “el Ayuntamiento no puede hacerlo directamente al no disponer de medios materiales y humanos necesarios para llevarlo a cabo. Por este motivo, se considera imprescindible la contratación externa”. La duración del trabajo será de 9 meses.

TPF Getinsa es una consultoría con sede en Madrid (y cuya sucursal catalana está en Sant Cugat) presidida por Tom Van Looy y de su consejo forman parte también Christophe Gilain, Spitales Herve y Jose Manuel Castro Fernandes. Por su parte, Ingenieros Emetres es una consultora fundada en 1994 por Alfredo Mas Torres que tiene una dilatada carrera el mundo de la asesoría: ha realizado multitud de estudios para todo tipo de Administraciones y realiza estudios de viabilidad, auditorías, proyectos ejecutivos, asistencias técnicas o direcciones de obras tanto para el Estado como para grandes compañías.

 

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