La directora del Aeropuerto de Barcelona, Sònia Corrochano, ha explicado que una parte de la T2 abrirá a partir del 1 de agosto, y que trabajan con planes a dos meses: "Ir mas allá es muy complicado" porque se desconoce la evolución de la pandemia del coronavirus.

En una entrevista este jueves en Catalunya Ràdio, Corrochano ha afirmado que los planes de ampliación del Aeropuerto de Barcelona continúan estando vigentes, aunque "se pueden mover un poco en tiempo".

EL IMPACTO DEL VIRUS

Ha explicado que se tomarán decisiones cuando se tenga más visibilidad de cómo será la demanda y si se estabiliza la situación sanitaria, y ha añadido que las grandes consultoras apuntan que hasta 2022 o 2023 no se volverá al nivel de tráfico aéreo de 2019.

"La ampliación continúa siendo necesaria", ha destacado la directora que ha sostenido que lo es para consolidar el Aeropuerto como un hub, y ha subrayado que la infraestructura se está convirtiendo en un centro de conexiones importante.

ACTIVAR LA DEMANDA DE VUELOS

Preguntada por la subida de precios de los billetes, Corrochano ha dicho que en los últimos días están saliendo ofertas, ha llamado a activar la demanda y ha subrayado que Aena ha aprobado incentivos para "favorecer que las compañías puedan poner aviones y no dependan tanto de la demanda de los pasajeros".

También ha indicado que la situación financiera de las aerolíneas es compleja y que no todas tienen la misma fortaleza financiera, y ha añadido que ahora hay optimismo aunque "la recuperación es muy lenta", pues solo salen un 20% de los vuelos.

EL MIEDO A CONTAGIARSE

Corrochano ha vaticinado que podría haber fusiones o compras entre compañías debido a la situación financiera tras la parálisis durante dos meses, y ha defendido que los viajeros no vuelan por miedo a contagios, por la situación sanitaria de otros países y por no saber si su vuelo se cancelará o no.

Sobre la detección de positivos de Covid-19, ha explicado que se toma la temperatura a la llegada pero no a la salida y que se hace con unas cámaras térmicas, y ha concretado que si alguien supera los 37,5 grados se activa una segunda prueba y si hay sospechas de casos de positivo se deriva a hospitales.

"Nosotros no sabemos si es positivo al final. Ha habido algunos casos de fiebre, pero no se ha tenido que derivar al hospital", ha añadido la directora.

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