La ampliación de terrazas de negocios de restauración (es decir, bares y restaurantes) en la calzada para compensar las restricciones derivadas del Covid-19 ha eliminado 1.300 plazas de aparcamiento de coches y motos en Barcelona. En concreto, el gobierno municipal ya ha suprimido 792 plazas de aparcamiento para coche y 569 de moto para ampliar terrazas.

El Gremi de Restauració ha celebrado esta medida y desde el consistorio defienden dar nuevos usos a las calzadas y liberar espacio en las aceras.

El hecho de situar mesas en la calzada, que se prolongará este año y en 2021, no se restringe solo al centro de la Ciudad Condal. Según informa este miércoles El País, zonas como el Guinardó, el Camp de l’Arpa o el entorno de la Sagrada Família han perdido durante el último mes muchas plazas de parking, ya sean en superficie, tanto en zonas de residentes, azules para visitantes o de carga y descarga.

SANZ Y PALLAROLS

La teniente de alcalde de Urbanismo, Ecología y Movilidad, Janet Sanz, ha defendido en los últimos días “el uso del espacio público para cuestiones en las que gana más gente, como una actividad económica que lo estaba pasando mal”. También ha asegurado de que algunas de estas terrazas en calzada “han venido para quedarse” y ha anunciado que permitirán mejorar los espacios a los restauradores que quieran invertir construyendo plataformas para ubicar las nuevas mesas.

Los restauradores barceloneses, por su parte, se congratulan que el Ayuntamiento haya permitido la ampliación o implantación de unas 2.000 terrazas. “Ha sido la administración que ha tomado las medidas más útiles para un sector muy tocado”, afirma el director del Gremi de Restauració al citado medio, Roger Pallarols. Aunque, eso sí, también lamenta la lentitud en los trámites: se habló de apenas 15 días y han tardado más tiempo.

En este sentido, el consistorio ha indicado que se recibieron 6.000 solicitudes y que se destinaron 72 personas a atenderlas. El Gremi ha criticado que se denieguen la mayoría de las solicitudes de ampliación en Gràcia y Ciutat Vella, donde son más necesarios que en cualquier otro lugar.

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