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Rubén Sánchez, el badalonés que hace unos años devolvió la magia a las históricas Galeries Maldà de Barcelona con sus tiendas de temática friki, ha quebrado.

La empresa Reino de Juguetes, constituida en 2014, presenta un agujero de 1,3 millones. Un descalabro total, pues no queda ningún activo en el balance, tal como ha podido saber Metrópoli.

En declive desde finales de 2024

Su debacle empezó a fraguarse a finales de 2024, cuando Sánchez bajó la persiana de todos sus locales –a excepción de uno– de las Galeries Maldà. Aquí, el betulense había llegado a abrir casi una veintena de tiendas, todas orientadas al mundo del cine y de los videojuegos. Sin embargo, su éxito parece haber llegado a su fin.

Por aquel entonces, Sánchez atribuyó el cierre de sus negocios a la “falta de apoyo municipal” –por la que expresó sentirse “abandonado”–, los “elevados” precios del alquiler y la competencia de internet. “Me sabe muy mal haber acabado así”, lamentó en conversación con este medio. 

Imagen de archivo de un local antes vacío de Reino de Juguetes en Galeries Maldà GALA ESPÍN Barcelona

Resurgir de las galerías

El joven empresario badalonés aterrizó en las Galeries Maldà en octubre de 2017, cuando estas pasaban por su peor momento comercial. Sin embargo, la apertura de la primera tienda de España –y la segunda de Europa– especializada en el popular mago de J.K. Rowling devolvió a la vida al histórico del retail barcelonés, abierto desde 1943.

Con la llegada de nuevos locales de juegos de mesa y tiendas tematizadas de Harry Potter, Pokémon, Juego de Tronos o Willy Wonka, el espacio se revitalizó, convirtiéndose en un referente del fenómeno friki en la capital catalana.

Son varias las ocasiones en las que Sánchez destacó su papel en el relanzamiento de las galerías. “La gente las conoce gracias a Reino de Juguetes”, expresó a Metrópoli en una entrevista. Por eso, su repentino éxodo cogió por sorpresa a clientes y demás comerciantes, que vieron en su marcha una nueva oportunidad de crecimiento.

Crecimiento repentino

El boom de Reino de Juguetes no lo esperaba ni su propio fundador, tal como expresó a este digital. Abrió la empresa en 2014, con 300 euros y una tienda online. Vendía productos de la película Frozen, un fenómeno en auge en aquel momento. “A la semana tenía cien pedidos, algo inédito”, aseguró.

En solo tres años inauguró 17 tiendas en las Galeries Maldà –donde mantiene una dedicada a Harry Potter– y otras tres en el centro comercial X-Madrid –dos siguen abiertas–.