Hace cerca de un año, Metrópoli Abierta denunció que las obras para transformar el antiguo cine Urgel en un supermercado Bonpreu, un interior de manzana y un aparcamiento se encontraban totalmente paradas. Un año después los trabajos se han retomado. Sin embargo, la remodelación del espacio no será plácido. La cubierta del viejo cine, en la calle de del Comte d'Urgell 29-33, es de placas de amianto y los vecinos temen que el obligado desmontaje pueda acarrear problemas para su salud. Las afectaciones que la presencia del amianto en el metro está teniendo entre los trabajadores de TMB, donde ya ha habido un muerto, ha disparado las alarmas. El Urgel fue la sala más grande de Barcelona con 1.832 butacas,

El malestar y la preocupación vecinal obligaron a celebrar el pasado martes una reunión informativa en el Espacio Vecinal Calàbria 66 en la que tomaron parte el consejero municipal del barrio de Sant Antoni, Eduard Corbella; el jefe de relaciones externas del grupo Bonpreu, Josep Castany, el responsable de Ibérica de Desmiantado, Albert Guirado y los técnicos de obras y mantenimiento del distrito del Eixample. Según explicó Guirado en el citado encuentro, la retirada de la cubierta de uralita y los anclajes con el amianto se harán en dos fases que se prolongarán durante dos meses.

MEDICIONES AMBIENTALES

Antes de ser retiradas, las placas recibirán un tratamiento con látex líquido para que las fibras de amianto queden fijadas y no suban hacia las viviendas. Las piezas e empaquetarán y se llevarán a la planta de residuos correspondientes. El Ayuntamiento informa que después de la retirada de las placas se harán mediciones ambientales para asegurar que no quedan restos de amianto en otras de las partes del cine, aunque recuerda que el plan de trabajo para sacar el amianto debe ser autorizado y supervisado por la Generalitat.

La cubierta del cine Urgel, con la uralita que tiene el amianto 



Pese a que el control corresponde al gobierno autonómico, el consistorio ha pactado con los vecinos la creación de una comisión de seguimiento de la que forma parte una persona externa y experta en la materia que ha sido elegida por los residentes. "Cumpliendo con los protocolos, la empresa desmiantadora solo está obligada a proteger a los trabajadores, pero no hay un protocolo claro, ni en la ley catalana ni española, respecto al entorno", ha explicado la vecina Lena Martí en declaraciones en Betevé. La empresa permitirá al especialista tener acceso a las obras para poder controlar los trabajos.

PLAN DE MEJORA URBANA

El nuevo interior de manzana, con una zona verde y juegos infantiles, estará delimitado por las calles del Comte d'Urgell, Comte de Borrell, Sepúlveda y Floridablanca y tendrá un acceso público desde Comte de Borrell, a través de un pasaje pavimentado, y también desde el establecimiento comercial. La reforma forma parte de un Plan de mejora urbana, aprobado por el pleno del distrito en diciembre 2015, para la ordenación de la edificación de las fincas de las calles de Comte d'Urgell, 29-33 y Comte Borrell, 82. La superficie total que se debe transformar es de 2.652 metros cuadrados. La cadena de supermercados Bonpreu es quien ejecuta y paga la obra y el acuerdo es que cederá gratuitamente a la ciudad el interior de manzana, que tendrá casi mil metros cuadrados y se situará en una cota inferior a la de la antigua sala de cine.

El proyecto acumula cerca de dos años de retraso, en gran parte por la tramitación de los permisos, aunque hace un año que el derribo se completó. Según la propia cadena, las primeras previsiones eran abrir el establecimiento el segundo trimestre de 2017. Tendrá unos 1.500 metros de superficie de venta más otros 400 de servicios y almacenes. El proyecto, si no se ha modificado, prevé incorporar una cubierta verde en el supermercado, y un aparcamiento subterráneo, de unos 700 metros cuadrados. Tanto el acceso al supermercado como al párking se hará por Comte d'Urgell. Este viernes, Metrópoli Abierta ha intentado sin éxito contactar con Bonpreu para conocer el calendario de obras y los cambios que se pueden haber producido en la propuesta.

Interior de manzana cine Urgel / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA



El presidente de la asociación de comerciantes de Sant Antoni, Vicenç Gasca, valora muy positivamente la transformación del cine Urgel en un supermercado. "Lo peor para el barrio es que estuviera cerrado", detalla en conversación con Metrópoli Abierta. El espacio llevaba sin uso seis años. Gasca también considera importante que el barrio puede disponer de una nueva zona verde para usos vecinales. "Los interiores de manzana que tenemos en Sant Antoni son pequeños", explica. Con la construcción de las zonas peatonales y semipeatonales alrededor del nuevo mercado, Sant Antoni ha ganado nuevos espacios para usos ciudadanos, añade Gasca. 

ABIERTO HACE 50 AÑOS

El cine Urgel, que cupaba prácticamente todo el interior de manzana, una superficie de más de 1.700 metos cuadrados y 13 metros de altura, abrió sus puertas en septiembre de 1963 con la proyección de la película Carmen Jones de Otto Preminger. Con su clausura, en 2013, el Urgel se unió a otros cines históricos de la ciudad que ya habían bajado la persiana por aquel entonces: Savoy, Alcázar, Palacio del Cinema, Club Coliseum, Montecarlo, Astoria, Cataluña... La lista es larga. La falta de rentabilidad económica ha sido la causa del cierre de la mayoría de salas. En los años de máximo apogeo, la sala proyectó títulos míticos de la historia del cine como Lawrence de ArabiaTiburón y En busca del arca perdida. En los últimos años, el Urgel apostó por el cine 3D y por las sesiones Phenomena, con películas populares de los años 70, 80 y 90. Pero ni así se salvó del cierre.

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