La Guardia Urbana detuvo este jueves a una mujer en un supermecardo del Eixample. Rompió varios productos, intentó sustraer uno y agredió a sus trabajadores. Durante la reyerta hasta llegó a robar el móvil a uno de ellos.

La mujer llegó "alterada" al establecimiento, situado en Gran Via, diciendo que quería hacer una reclamación, según la Guardia Urbana. Desde el supermercado le ofrecieron una hoja de reclamaciones. Pero no le sirvió. Se dirigió hacia una estatería y cogió una botella de alcohol con la que prentendía marcharse.

AGRESIÓN A UN EMPLEADO

Ante el intento de robo, los trabajadores trataron de impedírselo. En ese momento se produjo un forcejeo, agredió a uno de los empleados y a otro le robó el móvil. Se negó a devovler el teléfono a su propietario hasta que llegó la Guardia Urbana. 

Esta batería de dellitos provocaron que los agentes la detuvieran y la investigaran por delitos de robo con violencia, daños y lesiones.

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