El temporal Gloria sacudió con fuerza Barcelona. El pasado martes 21 de enero, a causa de los vientos huracanados propios de la alerta climática, se desplomó la fachada de un edificio encima del comedor de una guardería de Sant Antoni. 

La escuela Jesús-María Tamarit, que actúa como guardería para niños de hasta cinco años, vio como una de las fachadas del recinto se desplomaba en menos de 10 segundos. Afortunadamente no hubo ningún herido. Tan solo se cifraron numerosos destrozos en la estructura del centro educativo, situado en la calle Tamarit del Eixample.

Ante tal contratiempo, la dirección de la escuela pidió a las familias que no llevaran a los menores al día siguiente. Pensaron que los trabajos a contrarreloj de los bomberos y una actuación efectiva de los servicios de limpieza podrían bastar para retomar las clases en poco tiempo. Pero no fue así. Se encontraron con un problema mayor: la presencia de amianto en la escuela.

"PRESENCIA DE AMIANTO"

En una circular dirigida a los padres de los niños, a la que ha tenido acceso Metrópoli Abierta, la dirección del centro informó que el retorno a las aulas no se produciría por el momento. La carta, emitida por la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) de la escuela Jesús María, rezaba que la actividad no se podría poner en marcha en la infraestructura educativa debido a "la presencia de amianto"

La misiva también explicaba que durante la retirada del material derrumbado se descubrió que el techo del comedor de la guardería era de uralita y que, al romperse, se liberaron partículas de amianto que podrían poner en riesgo la salud de los menores. También concluía con que "el centro no puede ser practicable ni accesible hasta que éste aspecto esté resuelto". 

Primera circular del AMPA de la guardería Jesús-María Tamarit / METRÓPOLI ABIERTA



PROPUESTA DE TRASLADO

Ante la crispación de los padres, preocupados por la salud y el retorno escolar de sus hijos, el AMPA hizo llegar otro comunicado de carácter urgente. En este, la asociación informaba de las medidas que estaría tomando el centro concertado para solucionar los impedimentos educativos. Entre ellas, destaca el traslado de todo el alumnado a otros centros dependientes del Departament d'Educació de la Generalitat, dado que su escuela estará clausurada hasta abril. 

"El centro ha realizado una propuesta de traslado del alumnado al Departament d'Educació. Nos hacen saber a las familias que el inspector no ha puesto ningún inconveniente y que el centro está esperando que la gerencia d'Educació de el visto bueno definitivo a este movimiento", redacta la circular. Por último aseguraban que los responsables del colegio esperan que la tramitación sea "rápida y urgente" para contar con un lugar en el que se puedan ubicar a los niños mientras la escuela permanece cerrada. 

Segunda circular del AMPA de la guardería Jesús-María Tamarit / METRÓPOLI ABIERTA



OTROS CENTROS 

En una tercera circular dirigida a los familiares del alumnado, el AMPA argumenta que la dirección del centro ha hecho una propuesta formal de distribución de los alumnos a otros centros: P1, P2 y P3 en el colegio Maria Auxiliadora calle Sepúlveda y P4 y P5 en el edificio anexo al Jesús-María de Fabra i Puig, en la Meridiana. De no hacerse factible la propuesta, "la escuela propondrá un plan B". 

Esta carta también explica las intenciones que tiene el centro por facilitar la comodidad de los padres y los alumnos. Expresan que se pondrá un servicio de autocar, a cargo del colegio, para trasladar a los niños hasta el centro situado en la Meridiana y que los alumnos de P4 y P5 podrán quedarse a comer en el nuevo emplazamiento para evitar que las familias tengan que moverse demasiado. 

LAS FAMILIAS, PREOCUPADAS

Por el momento la dirección prevé que se pueda volver a reabrir el centro (con la licencia pertinente) y que las actividades vuelvan a su normalidad el próximo mes de abril "o, si se puede, antes". En cuanto a la reestructuración de la infraestructura, el Jesús-María Tamarit ha decidido "no realizar ninguna obra provisional y hacerla por completo cambiando el techo afectado, incluso la parte que no se ha roto".

Tercera circular del AMPA de la guardería Jesús-María Tamarit / METRÓPOLI ABIERTA



En conversación con este medio, la madre de un alumno del centro ha especificado que el conjunto de padres está preocupado por el estado en el que quedará la escuela: "Nos da miedo, nos preocupa. No sabemos hasta qué punto estará contaminado, ni cuánto tiempo durará la contaminación". Aun así, asegura que la mayoría de las familias agradece la rápida y resolutiva actuación del centro escolar.