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Más de un año después del ‘clausurazo’ del polémico supermercado 24 horas que abrió sin licencia en los bajos de la Casa Heribert Pons de Rambla Catalunya, el espacio sigue vacío.

Parece que Núñez i Navarro –propietario del inmueble desde hace ocho meses– no ha recibido ninguna propuesta a la altura del edificio, emblema modernista de 1907. “Hemos rechazado varias ofertas”, afirma la inmobiliaria barcelonesa a Metrópoli.

Hace unos meses, pedían por el local un alquiler de 32.240 euros mensuales, según figuraba en la página web. Consultados por este medio, desde Núñez i Navarro aseguran que “ya no es así” y que se trata de una información antigua. Sin embargo, no han querido detallar el precio actual del espacio, con una superficie de 404 metros cuadrados.

Varias ofertas rechazadas

Tras la polémica surgida en torno a los bajos comerciales de la Casa Heribert, los mismos donde durante dos meses operó un supermercado 24 horas sin licencia, parece que la inmobiliaria barcelonesa va con pies de plomo. Aunque el espacio mantendrá un uso comercial, todo apunta a que no tendrá nada que ver con el colmado que se instaló de forma ilegal a pie de calle del edificio.

Fachada de la Casa Heribert Pons, en Rambla Catalunya SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

En agosto de 2024, la obra del arquitecto Alexandre Soler i March fue relegada a una triste estampa de la degradación turística, cuando sus antiguos propietarios –un holding vinculado a la farmacéutica italiana Angelini– alquilaron los bajos a un empresario asiático, que era propietario de una decena de supermercados 24 horas en Barcelona.

Fue entonces cuando se desató el estupor e indignación en la capital catalana, ya que el edificio está catalogado como Bien de Interés Local. Finalmente, la presión ciudadana ganó la batalla al colmado y el Ayuntamiento acabó precintándolo para siempre.

Comprado por 30 millones

A mediados de mayo del año pasado, Núñez i Navarro adquirió el activo por 30 millones de euros con la idea de ofrecerlo como centro de oficinas, y reforzando así una de las principales carteras de la firma. El edificio, ubicado en el número 21, dispone de unos 8.080 metros cuadrados. La inmobiliaria es también propietaria de edificios como el número 20 de plaza Catalunya o el 593 de la avenida Diagonal, en pleno distrito financiero.

El grupo inmobiliario está liderado por los hermanos Josep Lluís y José María Núñez Navarro, hijos del expresidente del FC Barcelona y fundador de la empresa, Josep Lluís Núñez.

Esplendor modernista

Hasta 2013, la Casa Heribert fue la sede de la Conselleria de Economía y Finanzas de la Generalitat. Ese año, el Govern de Artur Mas vendió el edificio junto con otras propiedades para cubrir las necesidades de tesorería de la administración catalana. La operación se cerró mediante subasta por 23,2 millones y el inmueble pasó a manos del grupo farmacéutico Angelini.

Casa Heribert Pons de Rambla Catalunya SIMÓN SÁNCHEZ Barcelona

Del edificio modernista destacan los detalles de los balcones –obra de Eusebi Arnau–, una alegoría al arte, la pintura, la música, la literatura y la escultura. El inmueble, ubicado en el número 21 de Rambla Catalunya, fue construido en 1907 para servir de residencia habitual.

Su promotor, Heribert Pons Arola, era un empresario de Manresa que quiso levantar un edificio que reflejara el esplendor y la modernidad de la época. El resultado fue una estructura imponente, con una fachada que revela una clara influencia del estilo Sezession vienés, y que está catalogada como Bien de Interés Local.

Durante la década de 1930, la Casa Heribert fue objeto de una importante remodelación para adaptarse a su nuevo uso como edificio de oficinas. A pesar de las transformaciones internas, se conservaron tanto el vestíbulo como la fachada original, preservando así el carácter modernista del conjunto.

Un colmado sin licencia

Todo empezó un 3 de agosto de 2024, cuando el local se convirtió de la noche a la mañana en un supermercado. Tres días después, el Ayuntamiento de Barcelona le abrió dos expedientes por hacerlo sin licencia de actividad. Además, tampoco solicitaron los permisos de obra correspondientes.

Finalizado el plazo de presentación de alegaciones, que fue nulo, el 24 de octubre, cuando ya habían pasado más de dos meses desde su apertura, el consistorio precintó el supermercado.

El antiguo supermercado 24 horas de la Casa Heribert Pons ÓSCAR GIL COY Barcelona

Antes de convertir los bajos de la Casa Heribert a un colmado, el dueño del negocio supuestamente “se llevó” parte de la decoración modernista y del mobiliario que aún se conservaba, según denunció el periodista Víctor Riverola a este digital. “Algunos vieron como varias furgonetas negras sacaban por la noche algunos cuadros y esculturas, algunas de ellas atribuidas a Domènech i Montaner”, detalló hace unos meses.