Línea 2 de metro, entre las estaciones de Paseo de Gràcia y Tetuán, alrededor de las 10 de la mañana. Tres revisores de TMB se pasean por el interior del convoy, vigilando por si detectan la presencia de algún viajero sin billete. Toda la escena es presenciada por una periodista de Metrópoli Abierta.

Pasan por delante de muchas personas de aspecto occidental con una normal indiferencia. Junto a una de las puertas de acceso, están apostados dos hombres con pinta de inmigrantes, quizás ilegales, con lo que parece un esqueleto metálico de un carrito de la compra.

Dos revisores se paran junto a ellos y les piden los billetes. Mientras uno comprueba que ambos viajan de manera legal, el otro se dirige a una fila de asientos. Allí se encuentra una mujer de aspecto latino junto a tres personas de piel clara. Solo le pide el billete a la mujer, que se lo enseña sin problemas.

Una vez comprobados los billetes, los dos revisores siguen su camino por el vagón. Pasan por delante de otros extranjeros, pero son turistas procedentes, muy probablemente, del norte de Europa y no se paran a pedirles el billete. Deben suponer que han pasado por taquilla.

Justo antes de esta escena, los dos revisores le han pedido el billete a una mujer con aspecto latino. Y esta vez, la han pillado, no lleva billete. Le piden la documentación y le imponen una multa. La mujer, entre lágrimas, les suplica y les dice que si no puede pagar el billete, cómo narices va a pagar la multa. Los dos revisores se limitan a recordarle que puede presentar un recurso ante la autoridad competente. Le entregan la 'receta' y siguen su camino.

LA ACTUACIÓN DE LOS REVISORES

Todas estas escenas transcurren en un corto espacio de tiempo y son presenciadas por numerosas personas que viajan en el vagón. Algunos se dan cuenta de lo que pasa y observan la actuación de los revisores con una mirada de cierta sorpresa. Hay incluso quien hace una foto para que quede constancia. Luego, les ven pasar a su lado sin detectar ninguna intención de pedirles el correspondiente billete, aunque pueden haberse colado como tantos otros.

“No es la primera vez que veo algo así en el metro pero sí que es la primera vez que lo veo tan descarado. Al principio he pensado que era casualidad, pero otro pasajero también se ha percatado y es entonces cuando he sacado el móvil para fotografíar la escena”, apunta una pasajera e insiste: “No era casualidad, ya que han recorrido una larga fila de pasajeros entre los que había turistas, barceloneses e inmigrantes y casualmente solo pedían billete a los inmigrantes.”

Muy probablemente se trata de una actuación puntual y muy poco habitual, tan poco frecuente como que los revisores se paseen por el interior de los vagones pidiendo los billetes a los pasajeros. Pero lo realmente curioso es que, en esta ocasión, tan solo se los hayan pedido a aquellas personas que por su aspecto parecen inmigrantes.

ANTECEDENTES

Esta no es la primera vez que TMB tiene serios problemas con algunos de sus revisores. Hace algo más de un año, la empresa despidió a seis de los revisores de Metro por haberse apropiado de la recaudación de las multas que imponían a los pasajeros que viajaban sin billete.

En aquella ocasión, una vez descubierto el fraude, la empresa abrió un expediente disciplinario a los seis revisores, que fueron apartados de inmediato del servicio. Una vez resuelto el expediente, después de que los revisores hubieran tenido la oportunidad de presentar sus alegaciones a las acusaciones que se hacian contra ellos, la empresa optó por prescindir de sus servicios por motivos disciplinarios por la comisión de una falta muy grave.

TMB RESPONDE

Puestos en contacto con TMB, un portavoz de la empresa ha asegurado que "los revisores siempre piden el billete a los pasajeros sin hacer ningún tipo de distinción. Esta es la manera de trabajar en el dia a día de los equipos de inspección y siempre se ha hecho así. Nunca se ha hecho ninguna distinción a la hora de pedir el billete a los pasajeros, ni en esta ocasión ni en niguna otra".

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