Arrels ha explicado este jueves en un comunicado que su centro abierto de Barcelona ha atendido en los últimos 12 meses a 1.183 personas que viven en la calle. Se trata tanto de personas solas como en pareja o con niños que no tienen hogar o están pendientes de ser desahuciadas.

La mayoría de las personas atendidas por la entidad buscaban servicios higiénicos o asesoramiento sobre los recursos existentes en la ciudad para personas sintecho y eran hombres de entre 35 y 54 años.

SERVICIOS INSUFICIENTES

Arrels ha denunciado que la mayoría de personas atendidas han contactado con servicios sociales, pero que no han encontrado la respuesta que necesitan.

Una persona sintecho en la calle Ferran de Barcelona / HUGO FERNÁNDEZ



La organización ha asegurado que hay comedores sociales más que suficientes para cubrir las necesidades de las personas sintecho, los cuales solo suponen un 8% de las demandas debido a su fuerte presencia formal e informal en la ciudad. En cambio, los servicios de ducha y de consigna escasean y son insuficientes en la capital catalana.

POLÍTICAS PREVENTIVAS

Sorprendentemente, el acceso a una casa "no aparece como necesidad de la gran parte de atendidos”, según ha comentado la responsable del centro abierto en la ciudad condal, Marta Maynou, ya que las personas atendidas por Arrels suelen pedir primero servicios básicos.

Maynou ha destacado que todavía ”están a tiempo de vincularse a la red pública de recursos", pero que para que lo consigan son necesarias más políticas preventivas que eviten los desahucios, así como reforzar los servicios sociales ofertados por los organismos públicos para que sea más fácil acceder a ellos.

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