El presunto asesino de la chica española de 17 años asesinada en un bar del barrio de Sant Antoni (avenida mistral, 69) acaba de ingresar en la cárcel de forma preventiva, según han informado los Mossos d’Esquadra. El detenido, de origen marroquí y unos 30 años, fue arrestado el mismo día de los hechos (el martes) en la confluencia de la calle de Hospital con Riera Baixa. El individuo tenía manchas de sangre y se comportaba de forma extraña. Entonces ingresó –bajo custodia policial– en un centro hospitalario por un problema psicológico.

Según apuntaron algunos testigos de la zona, el hombre invitó a entrar a la menor tras ver como esta discutía con su pareja. Al oír gritos dentro del establecimiento el novio de la chica llamó al 112. Antes de la llegada de los policías pudo entrar en el bar de Farid y se la encontró muerta a causa de una puñalada.

El establecimiento en el que encontraron a la joven era una cafetería ecológica, sin bebidas alcohólicas, que había abierto hacía algo más de un mes, según contaron algunos vecinos.

DESCARTAN VIOLENCIA MACHISTA

Tal como informó Metrópoli Abierta, los Mossos d'Esquadra descartan que el asesinato de la joven haya sido un crimen de violencia machista. Los agentes por ahora no han encontrado ninguna prueba que demuestre un vínculo entre la víctima y el detenido, aunque mantienen todas las hipótesis abiertas. 

Este mismo jueves, unas 400 personas –según cifra la Guardia Urbanase concentraron por la noche enfrente del lugar de los hechos para condenar el asesinato y mostrar el apoyo a los familiares y amigos de la víctima. Depositaron flores y velas en señal de recuerdo, y gritaron consignas como “prou violència contra les dones” (basta de violencia contra las mujeres).