Sin vigilantes en verano. Las zonas azul y verde de los barrios residenciales de Barcelona han quedado desiertas durante el mes de agosto de este año. ¿El motivo? La falta de vigilantes de AREA --nombre técnico de las zonas de estacionamiento en la calzada-- que cubran las necesidades del servicio durante la época estival. Así lo explican los propios trabajadores a Metrópoli Abierta, que aseguran que en agosto trabajan "bajo mínimos" al estar muchos de ellos de vacaciones. 

Según su versión, ante la escasez de empleados que puedan cubrir todas las zonas de la ciudad, la empresa pública que ofrece el servicio --Barcelona Serveis Municipals (B:SM)-- ha optado por concentrar los recursos disponibles en las zonas turísticas, donde hay una mayor afluencia de vehículos en los aparcamientos.

LOS BARRIOS RESIDENCIALES, SIN VIGILANCIA

Mientras, los barrios residenciales de la ciudad quedan prácticamente sin vigilancia durante toda la jornada. "En agosto puedes aparcar todo el día en zona azul o verde en Sant Gervasi, por ejemplo, y encontrarte que no te han puesto ninguna multa", señala uno de los vigilantes, que prefiere mantener el anonimato. 

Vehículos aparcados en una calle de zona azul de Barcelona / MA

Vehículos aparcados en una calle de zona azul de Barcelona / MA

No obstante, la empresa que monopoliza el servicio niega esta versión de los hechos. Según fuentes de B:SM, el estacionamiento regulado de Barcelona y su vigilancia tienen unos criterios establecidos y organización que se apliquen por igual durante todo el año. "El servicio de vigilancia se adapta a las necesidades cambiantes de la ciudad", indican. Según las mismas fuentes, "un equipo humano analiza la necesidad diaria de cobertura en función de la experiencia y conocimiento de cada zona concreta de estacionamiento regulado".

ADAPTACIÓN DEL SERVICIO

¿Y qué pasa en agosto? "Como otros periodos del año, tiene sus características particulares y así se adapta el servicio de vigilancia. En concreto, hay obras de mejora (que pueden avanzar a mayor velocidad) y también fiestas mayores como las de Gràcia, Sants, etc., que cambian puntualmente las condiciones de movilidad en sus entornos", señalan desde B:SM.

Aun así, admiten que "la zona de playas recibe una afluencia masiva de público que requiere un servicio de vigilancia apropiado a las circunstancias". Según los trabajadores, dicho punto coincide con su versión. En función de las necesidades, B:SM diseña las zonas prioritarias a cubrir --básicamente las turísticas-- mientras que deja bajo mínimos la vigilancia en los barrios residenciales. "Es algo lógico, aunque no deja de esconder una falta de recursos humanos para cubrir todas las plazas de zona azul y verde de la ciudad", matizan los empleados.  

B:SM LO NIEGA

Sin embargo, desde B:SM aseguran que "como criterio general, durante todo el año todos los barrios de Barcelona tienen siempre una vigilancia coherente con el conocimiento y experiencia que tiene B:SM en el campo de la regulación desde hace casi 40 años", sentencian.

FIN DE LA GRATUIDAD EN 2016

¿Por qué se da esta situación? Según los trabajadores, esta ausencia de vigilancia se produce a raíz de los cambios establecidos por el gobierno de Ada Colau en 2016. Ese año, el Ejecutivo local decidió poner punto y final a la gratuidad del estacionamiento en las zonas azul y verde durante agosto. Y es que anteriormente uno podía aparcar su vehículo en estas zonas de forma gratuita excepto si se trataba de un punto turístico. En 2015, el 28,7% de la zona azul era de pago, mientras que el resto era gratuito durante el mes de agosto. 

El Ayuntamiento justificó entonces la polémica decisión asegurando que el hecho de que las plazas fueran gratuitas incentivaba el uso del transporte privado. Según el Consistorio, la medida supuso incentivar los desplazamientos a pie, en bicicleta y en transporte público.

Noticias relacionadas